De pie en una colina sobre la ciudad, veo el esplendor de los edificios de lujo cerca del centro, muchos de ellos con arquitectura extravagante, o diseños imponentes, o simplemente prácticos y eficientes. Sin embargo, todos muestran el exquisito gusto de aquellos que controlan las riquezas y el lujoso despliegue del poder y la superioridad financiera. En contraposición, desde la misma colina podemos ver las áreas marginadas, los guetos, las miríadas de viejos y deteriorados edificios, carcomidos por el oxido y la falta de cuidado. Ventanas rotas, ladrillos gastados, pinturas descoloridas y astilladas, paredes agrietadas, y aceras deterioradas, hablan de la pobreza, del abandono y la negligencia evidente. Más abajo podemos ver los una vez abiertos campos, parques y cañadas, hoy invadidos por viviendas precarias, casas hechas con cartón, plástico, tela, lona, latas o cualquier material que pueda servir para cubrir los agujeros y dar a los residentes una apariencia de privacidad. En las "ciudades de cartón" vemos a los niños yendo y viniendo con las latas y botellas de plástico a la más próxima fuente de agua en la cual buscan llenar sus recipientes con el preciado líquido, vemos sus zapatos rotos, sus harapos, sus mejillas manchadas y vientres expandidos por los parásitos.
Esta imagen es exactamente la misma en cualquier ciudad grande en la América hispana. La pobreza y la miseria y la injusticia se han instalado en esta parte del mundo de una manera extraordinaria, ya que la población pobre se ha cansado de luchar contra el saqueo y la corrupción del gobierno, la mayoría han renunciado a luchar y viven día tras día, buscando en cada día nuevas formas de supervivencia, .
Sin embargo, la decadencia del sistema económico actual hace más difícil cada año para cualquier persona el sobrevivir, y un círculo cada vez más pequeño de delincuentes siguen llenando sus bolsillos con los recursos que aun quedan en el país, o inventan nuevas formas de generar recursos, a través de préstamos internacionales o tráfico de drogas, o cualquier otro medio, no importa cuán vergonzoso o sucio, siempre que les permita seguir alimentando su codicia y sus malos caminos.
Este es un panorama sombrío, pero muy real de América Latina, una verdad dolorosa que parece no tener fin.
La decadencia moral de la sociedad en general es bastante obvia, sin embargo, en América Latina esta está creciendo a proporciones inconcebibles, hasta el punto de que algo, en algún lugar, de alguna manera, tendrá que colapsar. Porque es imposible sostener continuamente estos niveles de corruptibilidad, tales niveles de desmoralización, sin que haya consecuencias.
Cada cuatro o cinco años dependiendo del país, un nuevo grupo de funcionarios de gobierno llega al poder, para limpiar lo que fue dejado por el gobierno anterior, y aunque tal vez en su ingenuidad algunos ministros aún tienen el deseo de ayudar, su impotencia y su incapacidad frente a tales abusos de poder les hace decidir suficientemente pronto ya sea hacerse de la vista gorda, renunciar a la oficina o simplemente unirse a la pandilla de saqueadores.
Triste como esta historia pueda ser, hay pocas posibilidades de una solución al problema, al menos no una solución física, pues los latinoamericanos están cansados de las revoluciones y las guerrillas y los golpes de Estado.
Además, ¿cuál sería el propósito, si los poderes detrás de los poderes de inmediato impondrían una invasión y aplastarían cualquier intento de liberación de esta burla de la democracia?
Sin embargo, todavía hay una revolución que puede tener lugar y la cual nadie puede parar, esta es una revolución espiritual. Porque hay un hombre que una vez tomo en sus manos el llevar la libertad al mundo, un hombre que siendo rey optó por poner su corona a un lado y caminar entre los hombres en humildad y la mansedumbre para devolver a la humanidad de una vez por todas la libertad que había perdido, y para darles la potestad de ser hechos hijos de Dios. "estos no nacen de la sangre o de descendencia natural, ni de la decisión del hombre, sino de Dios." (Juan 1:13)
Pues la Biblia nos enseña que nuestra lucha no es contra sangre y carne; sino contra poderes, contra autoridades, contra las potestades de este mundo de tinieblas, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. (Efesios 6:12)
El mal no fue hecho para el hombre ni tampoco el hombre para el mal, sin embargo, la caída del hombre en el Jardín del Edén, ha causado el que una creación pura, haya caído al nivel de corruptibilidad en la que se encuentra hoy en día. El diablo ha causado la desmoralización del hombre, más, nuestro Señor Jesús Cristo puso fin al reinado del pecado por su sacrificio en la cruz. Puso fin a la pena del pecado a través de la Justificación, puso fin al poder del pecado a través de la santificación y a la presencia del pecado a través de la glorificación. Para que nosotros los que vemos el poder de la cruz en nuestras vidas podamos establecer nuestras metas en la corona de gloria y caminar victoriosos a través de los estragos de la decadencia humana.
Hay evidentes limitaciones a nuestra capacidad para contrarrestar los efectos de las consecuencias del mal en nuestra vida personal a través de los esfuerzos humanos. Pero por el poder del Espíritu Santo podemos ponernos toda la armadura de Dios, y entendiendo que somos soldados en medio de un campo de batalla espiritual, nuestra labor es luchar en esta guerra espiritual contra las huestes de la maldad en el mundo espiritual, y uniendo nuestras fuerzas con otros santos de Jehová y colaborando en el entrenamiento de muchos cristianos que todavía no entienden las dificultades actuales, podemos crecer más fuerte y a ganarle terreno al Diablo.
Un frente unido centrado en Jesús es una fuerza invencible. Por tanto unámonos en Cristo para que su cuerpo sea más fuerte, para ampliar el alcance del evangelio en nuestras comunidades para ganar los corazones de los jóvenes para Cristo por el poder del Espíritu Santo. Hagamos retroceder al enemigo de nuestros barrios, de nuestras ciudades, de nuestros países.
Podemos hacerlo, ha sido hecho antes y lo podemos hacer de nuevo, no por nuestra propia fuerza, sino por el poder de Dios en nosotros.
Cada alma rescatada de las garras de Satanás es una victoria para Cristo.
Únase a esta lucha espiritual, contáctenos y luchemos juntos.
Rev. José A. Luna
Ciervo de Cristo Jesús
viernes, 26 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
El Velo en el Corazón!
Otro día que pasa sin incidentes y una lección más que se aprende a medida que caminamos en los pasos de Jesús, tropezando y tambaleándonos y sacudiéndonos y cayendo de rodillas, y levantándonos y caminando de nuevo, y otra vez…
Siempre he sabido que el desafío de caminar en el Señor no es un paseo por el parque, de hecho me costó unas cuantas décadas el empezar por fin a mostrar algunos signos de estabilidad y cierta coherencia. Sin embargo, el Señor se mantuvo fiel conmigo todo el camino, mientras me tropecé y caí muchas veces, y aun cuando yo un par de veces, incluso volví mi cara del todo, y comencé a caminar en la dirección opuesta. Y sin embargo, su mano firme se mantuvo aferrada a mí. Y Él inclusive me dejó que cayera violentamente un par de veces, pero siempre poniendo el relleno suficiente en mi caída para que no doliera demasiado.
Hoy puedo ver claramente la razón por la cual el mundo vive en la esclavitud, y doy gracias a mi Señor y salvador Jesucristo por haberme permitido vivir esta vida de tropiezos por más de cuarenta años, pues la experiencia me permite ver claramente la realidad de la muerte espiritual, y la imposibilidad del hombre para encontrar su camino a la luz por su propia cuenta.
Lo que quiero decir es que muchas personas trajeron a Jesús a mi vida muchas veces a través de los años, y aun cuando en cierto modo yo sabía que estaba predestinado a ser un hijo de Dios, incluso cuando Él me había atraído a sí mismo a una edad temprana, incluso cuando Él me daba una prueba tras otra de su presencia en mi vida, e incluso cuando muchas noches lloré profundamente y oré a Dios y leí su palabra, aun continué pecando, y rechazándole, simplemente viviendo en la rebeldía.
Y aquellos que no recibirán el llamado del Pastor de las ovejas no tendrán ninguna posibilidad de venir a Él, pues según las Escrituras "un velo cubre su corazón"
Pero muchos de nosotros somos llamados por el Señor, por lo que muchas veces llegamos a ver su gloria, aun cuando estamos pisoteando la cruz de la salvación. Y como yo lo hice en el pasado, lo miramos por un segundo, nos maravillamos ante el poder de su majestad, e incluso podríamos alabarle por un minuto o dos, y luego seguimos pecando. Y la oportunidad de vivir una vida de milagros, la oportunidad de tener la gloria de la nueva alianza viva en nuestros corazones, y el poder del Espíritu Santo actuando en nosotros con una gloria cada vez mayor, nos pasa por el lado, mientras vamos en camino a la siguiente hazaña que romperá el corazón del Señor.
Yo fui propietario de una tienda por muchos años, y desde detrás de un mostrador, podía ver las muchas razones del hombre, su vida estable, su apresurado paso, su agenda complicada, sus malos pensamientos. Cada uno tiene una razón para vivir, y para todo el mundo, su razón es su prioridad, y se hace evidente muy rápidamente que, aunque las razones son diversas, hay un factor común, uno que ha estado presente en el mundo desde el principio de los tiempos, desde la caída del hombre, y que se convierte en una voz más fuerte a medida que la estructura moral del hombre se deteriora, "Yo soy de mí y de los míos y no necesito a nadie, y no me importa nadie más que yo y mi muy estrecho círculo de influencia, y el resto del mundo sólo es importante cuando me afecta a mí o a mis familiares más cercanos"
Una persona se compromete a participar en la sociedad, siempre y cuando el "qué hay en ello para mí" sea respondido con claridad, y esta actitud ha relegado a Dios a un segundo plano, dándole una importancia de tercera categoría, detrás de todo lo que conforma nuestra vida cotidiana.
Y muchos van a la iglesia los domingos, en un intento de mitigar la culpa asociada con su estilo de vida, y muchos dan una ofrenda en ocasiones, ya sea para tener un sentido de caridad o para utilizarlo como una deducción de los impuestos, nunca como un acto de adoración a Dios.
Y cuando una tormenta sacude algunos de los cuadros de su castillo, buscarán todas las maneras posibles de apaciguar los vientos antes de venir a Dios en busca de su favor, y aun si en su gran misericordia Dios les echa una mano, van a encontrar una buena razón para dar gracias a su buena suerte o al azar.
Y cuando la tragedia les golpea, siempre se hacen la misma pregunta, "¿por qué yo?' o '¿qué he hecho para merecer esto?'
Pero el Señor se mantiene constantemente halando y tocando y guiando a aquellos que Él ha reservado para Él y aun cuando tenemos los ojos vendados, y los oídos sordos, Él nos hace voltear la cara hacia Él tarde o temprano, y cuando lo hacemos, entonces Él nos envuelve en su regazo y comienza a remover todas las hojarascas y la mala hierva en nuestras vidas hasta hacernos realmente a su propia imagen.
"Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Y todos nosotros, que con el rostro descubierto contemplamos la gloria del Señor, somos transformados a su imagen de gloria cada vez mayor, la cual viene del Señor, que es el Espíritu. "(2 Corintios 3:16-18)
Muchos de nosotros, extraños a Cristo, e incluso muchos cristianos, tendemos a alejarnos de la guía y la inspiración del Señor. Nos rebelamos en su contra porque estamos siendo engañados por las fuerzas del mal y de la oscuridad, o por los deseos de la carne.
Quiero animarte en el día de hoy, a prestar oídos a su voz, y aprender una nueva manera de vivir, de acuerdo a su voluntad, y te prometo que la grandeza de su gloria tomará el control de tu vida, y te suplirá una eterna paz y un regocijo que van más allá de toda comprensión humana.
Permitan que la paz de Dios esté en vosotros, abracen su llamado, y aprendan a caminar en obediencia a su palabra, y a vivir una vida de verdadera realización y éxito.
Que sus sobreabundantes bendiciones continúen lloviendo en tu corazón!
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
Siempre he sabido que el desafío de caminar en el Señor no es un paseo por el parque, de hecho me costó unas cuantas décadas el empezar por fin a mostrar algunos signos de estabilidad y cierta coherencia. Sin embargo, el Señor se mantuvo fiel conmigo todo el camino, mientras me tropecé y caí muchas veces, y aun cuando yo un par de veces, incluso volví mi cara del todo, y comencé a caminar en la dirección opuesta. Y sin embargo, su mano firme se mantuvo aferrada a mí. Y Él inclusive me dejó que cayera violentamente un par de veces, pero siempre poniendo el relleno suficiente en mi caída para que no doliera demasiado.
Hoy puedo ver claramente la razón por la cual el mundo vive en la esclavitud, y doy gracias a mi Señor y salvador Jesucristo por haberme permitido vivir esta vida de tropiezos por más de cuarenta años, pues la experiencia me permite ver claramente la realidad de la muerte espiritual, y la imposibilidad del hombre para encontrar su camino a la luz por su propia cuenta.
Lo que quiero decir es que muchas personas trajeron a Jesús a mi vida muchas veces a través de los años, y aun cuando en cierto modo yo sabía que estaba predestinado a ser un hijo de Dios, incluso cuando Él me había atraído a sí mismo a una edad temprana, incluso cuando Él me daba una prueba tras otra de su presencia en mi vida, e incluso cuando muchas noches lloré profundamente y oré a Dios y leí su palabra, aun continué pecando, y rechazándole, simplemente viviendo en la rebeldía.
Y aquellos que no recibirán el llamado del Pastor de las ovejas no tendrán ninguna posibilidad de venir a Él, pues según las Escrituras "un velo cubre su corazón"
Pero muchos de nosotros somos llamados por el Señor, por lo que muchas veces llegamos a ver su gloria, aun cuando estamos pisoteando la cruz de la salvación. Y como yo lo hice en el pasado, lo miramos por un segundo, nos maravillamos ante el poder de su majestad, e incluso podríamos alabarle por un minuto o dos, y luego seguimos pecando. Y la oportunidad de vivir una vida de milagros, la oportunidad de tener la gloria de la nueva alianza viva en nuestros corazones, y el poder del Espíritu Santo actuando en nosotros con una gloria cada vez mayor, nos pasa por el lado, mientras vamos en camino a la siguiente hazaña que romperá el corazón del Señor.
Yo fui propietario de una tienda por muchos años, y desde detrás de un mostrador, podía ver las muchas razones del hombre, su vida estable, su apresurado paso, su agenda complicada, sus malos pensamientos. Cada uno tiene una razón para vivir, y para todo el mundo, su razón es su prioridad, y se hace evidente muy rápidamente que, aunque las razones son diversas, hay un factor común, uno que ha estado presente en el mundo desde el principio de los tiempos, desde la caída del hombre, y que se convierte en una voz más fuerte a medida que la estructura moral del hombre se deteriora, "Yo soy de mí y de los míos y no necesito a nadie, y no me importa nadie más que yo y mi muy estrecho círculo de influencia, y el resto del mundo sólo es importante cuando me afecta a mí o a mis familiares más cercanos"
Una persona se compromete a participar en la sociedad, siempre y cuando el "qué hay en ello para mí" sea respondido con claridad, y esta actitud ha relegado a Dios a un segundo plano, dándole una importancia de tercera categoría, detrás de todo lo que conforma nuestra vida cotidiana.
Y muchos van a la iglesia los domingos, en un intento de mitigar la culpa asociada con su estilo de vida, y muchos dan una ofrenda en ocasiones, ya sea para tener un sentido de caridad o para utilizarlo como una deducción de los impuestos, nunca como un acto de adoración a Dios.
Y cuando una tormenta sacude algunos de los cuadros de su castillo, buscarán todas las maneras posibles de apaciguar los vientos antes de venir a Dios en busca de su favor, y aun si en su gran misericordia Dios les echa una mano, van a encontrar una buena razón para dar gracias a su buena suerte o al azar.
Y cuando la tragedia les golpea, siempre se hacen la misma pregunta, "¿por qué yo?' o '¿qué he hecho para merecer esto?'
Pero el Señor se mantiene constantemente halando y tocando y guiando a aquellos que Él ha reservado para Él y aun cuando tenemos los ojos vendados, y los oídos sordos, Él nos hace voltear la cara hacia Él tarde o temprano, y cuando lo hacemos, entonces Él nos envuelve en su regazo y comienza a remover todas las hojarascas y la mala hierva en nuestras vidas hasta hacernos realmente a su propia imagen.
"Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Y todos nosotros, que con el rostro descubierto contemplamos la gloria del Señor, somos transformados a su imagen de gloria cada vez mayor, la cual viene del Señor, que es el Espíritu. "(2 Corintios 3:16-18)
Muchos de nosotros, extraños a Cristo, e incluso muchos cristianos, tendemos a alejarnos de la guía y la inspiración del Señor. Nos rebelamos en su contra porque estamos siendo engañados por las fuerzas del mal y de la oscuridad, o por los deseos de la carne.
Quiero animarte en el día de hoy, a prestar oídos a su voz, y aprender una nueva manera de vivir, de acuerdo a su voluntad, y te prometo que la grandeza de su gloria tomará el control de tu vida, y te suplirá una eterna paz y un regocijo que van más allá de toda comprensión humana.
Permitan que la paz de Dios esté en vosotros, abracen su llamado, y aprendan a caminar en obediencia a su palabra, y a vivir una vida de verdadera realización y éxito.
Que sus sobreabundantes bendiciones continúen lloviendo en tu corazón!
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
martes, 2 de noviembre de 2010
La Muerte y la Eternidad!
Todavía recuerdo claramente el día que mi padre murió hace veintisiete años. Su partida dejó una huella terriblemente dolorosa en mi corazón. Una marca tan profunda que aún recuerdo todos los detalles, todos los momentos de dolor, cada aliento agonizante que el trató de tomar mientras su vida se marchitaba lentamente.
Cuando su cuerpo sin vida por fin descansó en el hospital, alguien me pidió que le afeitara. Mis manos temblaban y mi respiración se acortaba por el dolor, por la desesperación. Tomé una toalla y una vasija con agua, luego toqué su piel y apliqué la hoja de afeitar en sus frías mejillas, y mientras trataba de afeitarle le hice una pequeña incisión en el cuello de la cual comenzaron a brotar gotas de sangre. Y es como si en ese momento todo el edificio se había derrumbado sobre mi cabeza. En un instante todo se volvió borroso, las rodillas me temblaban, y empecé a gritar y sollozar; ríos de lágrimas seguían saliendo de mis ojos y una roca gigantesca ejercía una terrible presión sobre mi pecho. Me quería morir en ese momento, quería desaparecer, para que todo desapareciera conmigo. Mi corazón me decía que la vida había terminado para él, pero mi cerebro no aceptaba eso, entonces me desplomé.
Yo había visto muchas personas morir antes de ese día, muchos de ellos en circunstancias horribles. Cuando era niño pasé por una guerra civil en mi país de nacimiento, y ver las turbas matar personas a palos y con machetes no me era nada extraño, y ver a una persona ser quemada viva no era extraño tampoco. Yo había visto los cadáveres amontonados en las calles, o en camiones, había visto a la gente morir con heridas de balas a pocos metros de mí, yo había visto la muerte robarse la vida, la vida de hombres, y mujeres, y niños, y para mí esto era muy normal, nada que temer o a que huirle. Sin embargo, yo nunca había tenido una persona cercana a mí morir frente a mis ojos, sobre todo, no mi padre, pensé que entendía la muerte, yo creía que sabía cómo tratar con ella, la verdad es que no tenía ni la mas remota idea.
Una cosa es cuando un extraño o incluso un amigo cercano mueren, y otra cosa es cuando alguien que realmente amas pierde su vida.
Yo tenía veinte y cinco años cuando murió mi padre, pero no hasta entonces sabía yo realmente lo que era la muerte.
Vivimos nuestras vidas totalmente desconectados de la realidad. El mundo entero camina por este planeta como si la muerte fuese una cosa que pertenece a una dimensión diferente, como si la carne no se pudre, como si el mañana nunca llegará. Y creo que entiendo por qué la mayoría de la gente prefiere hacer caso omiso de tal destino inevitable. Por qué la mayoría de nosotros vivimos en la negación, en el rechazo de la posibilidad de que vayamos a envejecer y morir. Creo que es miedo, miedo a lo desconocido, miedo a enfrentarse a la realidad, a la ultima pregunta, una pregunta que todos tenemos escondida en lo profundo de nuestra mente.
Muchas personas ni siquiera van a los médicos en su intento de huir de lo inevitable, otros gastan miles e incluso millones de dólares en tratamientos y en cirugías, sólo para retrasar el momento de la verdad. Muchos otros se abrazan a extrañas prácticas y rituales religiosos con la esperanza de descubrir el secreto de la longevidad, o la vida eterna.
Hace muchos años yo estaba comprometido con una hermosa mujer, la cual me había sido enviada de parte de Dios, y yo estaba convencido de que íbamos a estar juntos para siempre. Desde el momento en que conocí a esa mujer mi vida fue transformada y sólo la alegría constante y la felicidad estaban presente en nuestras vidas, ella tenía treinta y dos años de edad y estábamos listos para casarnos y tener muchos hijos y vivir felices para siempre, pero un día, de repente, sin razón aparente, simplemente se derrumbó ante mis ojos y unos minutos más tarde se había ido, el señor se la llevó con él, él decidió que su momento había llegado y que ella iba a ser de mejor uso en el cielo, y Yo sé hoy que había mejores planes para mí, pero en ese momento yo gritaba y lloraba y me quejaba a Dios, yo no creía que fuera justo que una vida tan joven, llena de vitalidad y energía, y con quien yo había hecho tantos planes podía haberse ido en un instante, para siempre, sin previo aviso.
Esta vez pude enfrentar la realidad de la muerte mucho mejor, había entendido la muerte y me daba cuenta que era parte de la vida y algo que nos sucede a todos nosotros, sin embargo, este conocimiento intelectual, y todo el amor que tengo para Dios no hizo el dolor más pequeño, no calmó para nada el dolor y el resentimiento momentáneo que sentía. Eso ocurrió hace once años, y todavía recuerdo a Lorrie con dolor y con amor. Y a pesar de la bendición extraordinarias que he recibido desde entonces las cuales son demasiadas para contarlas y aunque junto con mi esposa e hijos vivimos en la seguridad de un amor más grande que cualquier ser humano puede dar, y aunque tenemos paz en nuestros corazones en entender que la muerte no es sino el comienzo de nuestras vidas, le pido a Dios con intención e intensidad por la salud y larga vida de mi esposa y mis hijos y vivo cada día en la esperanza de no llegar a ver la muerte antes de que nuestro Señor Jesucristo venga y nos recoja hacia él, a todos juntos, como una familia.
Pero se necesita el compromiso y la fidelidad y una vida fructífera para aferrarse a esa esperanza. Y vivir una vida mundana, llena de vanidad y orgullo y de codicia y envidia no trae esta esperanza al corazón de nadie.
La mayoría de los seres humanos viven hoy para la satisfacción de los deseos de la carne, impulsados por las pasiones y las emociones y por los caminos pecaminosos que les lleva a la satisfacción de la lujuria por el placer.
Y el ansia de tener más de este engaño los ciega hasta el punto de que ven como un enemigo o cualquier persona o cosa que trate de arrastrarlos a la verdad.
Y cuando alguien muere a su alrededor sienten una lástima hipócrita por su familia y envían una tarjeta postal o un ramo de flores, o simplemente celebran su vida con más de la actitud corruptible que estampa su caminar por esta desesperanza. Y nadie se atreve a plantear el tema del más allá, qué hay detrás de la puerta negra, y los que se plantean esta pregunta no están dispuestos a escuchar nada que pueda comprometer su estilo de vida.
Las Sagradas Escrituras nos enseñan en Proverbios 16:25, hay un camino que parece derecho al hombre, pero al final es camino de muerte. Y no estamos hablando de la muerte de la carne en este pasaje, estamos hablando de una muerte que va más allá de toda comprensión humana, una muerte que dura para el resto de nuestra vida eterna, una muerte consciente en la que sólo hay retribución por la maldad que acompaña a nuestra breve vida en la tierra, una constante muerte dolorosa y agonizante que nunca acaba.
Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo nos enseña en Juan 5; De cierto os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, pero ha pasado de la muerte a la vida. No te extrañes de esto, porque la hora viene cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que han hecho lo que es bueno saldrán a resurrección de vida, y los que han hecho lo que es malo, a resurrección de condenación eterna. Y en Juan 14:06 Él dice, yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí.
Existe una alegría gloriosa más allá de toda comprensión humana la cual habita en el corazón de aquellos que encuentran el camino a través de Jesucristo, una alegría que sustituye todos los deseos carnales y satisface todas las verdaderas necesidades humanas. Permita que su carne controle su vida y sepa que esta intercambiando un instante de placer carnal por una eternidad de oscuridad y de muerte.
Permita que su espíritu controle su carne y disfrute de todas las promesas de Dios, y de todas las bendiciones espirituales desde ahora y hasta la eternidad.
Sea bendecido.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
Cuando su cuerpo sin vida por fin descansó en el hospital, alguien me pidió que le afeitara. Mis manos temblaban y mi respiración se acortaba por el dolor, por la desesperación. Tomé una toalla y una vasija con agua, luego toqué su piel y apliqué la hoja de afeitar en sus frías mejillas, y mientras trataba de afeitarle le hice una pequeña incisión en el cuello de la cual comenzaron a brotar gotas de sangre. Y es como si en ese momento todo el edificio se había derrumbado sobre mi cabeza. En un instante todo se volvió borroso, las rodillas me temblaban, y empecé a gritar y sollozar; ríos de lágrimas seguían saliendo de mis ojos y una roca gigantesca ejercía una terrible presión sobre mi pecho. Me quería morir en ese momento, quería desaparecer, para que todo desapareciera conmigo. Mi corazón me decía que la vida había terminado para él, pero mi cerebro no aceptaba eso, entonces me desplomé.
Yo había visto muchas personas morir antes de ese día, muchos de ellos en circunstancias horribles. Cuando era niño pasé por una guerra civil en mi país de nacimiento, y ver las turbas matar personas a palos y con machetes no me era nada extraño, y ver a una persona ser quemada viva no era extraño tampoco. Yo había visto los cadáveres amontonados en las calles, o en camiones, había visto a la gente morir con heridas de balas a pocos metros de mí, yo había visto la muerte robarse la vida, la vida de hombres, y mujeres, y niños, y para mí esto era muy normal, nada que temer o a que huirle. Sin embargo, yo nunca había tenido una persona cercana a mí morir frente a mis ojos, sobre todo, no mi padre, pensé que entendía la muerte, yo creía que sabía cómo tratar con ella, la verdad es que no tenía ni la mas remota idea.
Una cosa es cuando un extraño o incluso un amigo cercano mueren, y otra cosa es cuando alguien que realmente amas pierde su vida.
Yo tenía veinte y cinco años cuando murió mi padre, pero no hasta entonces sabía yo realmente lo que era la muerte.
Vivimos nuestras vidas totalmente desconectados de la realidad. El mundo entero camina por este planeta como si la muerte fuese una cosa que pertenece a una dimensión diferente, como si la carne no se pudre, como si el mañana nunca llegará. Y creo que entiendo por qué la mayoría de la gente prefiere hacer caso omiso de tal destino inevitable. Por qué la mayoría de nosotros vivimos en la negación, en el rechazo de la posibilidad de que vayamos a envejecer y morir. Creo que es miedo, miedo a lo desconocido, miedo a enfrentarse a la realidad, a la ultima pregunta, una pregunta que todos tenemos escondida en lo profundo de nuestra mente.
Muchas personas ni siquiera van a los médicos en su intento de huir de lo inevitable, otros gastan miles e incluso millones de dólares en tratamientos y en cirugías, sólo para retrasar el momento de la verdad. Muchos otros se abrazan a extrañas prácticas y rituales religiosos con la esperanza de descubrir el secreto de la longevidad, o la vida eterna.
Hace muchos años yo estaba comprometido con una hermosa mujer, la cual me había sido enviada de parte de Dios, y yo estaba convencido de que íbamos a estar juntos para siempre. Desde el momento en que conocí a esa mujer mi vida fue transformada y sólo la alegría constante y la felicidad estaban presente en nuestras vidas, ella tenía treinta y dos años de edad y estábamos listos para casarnos y tener muchos hijos y vivir felices para siempre, pero un día, de repente, sin razón aparente, simplemente se derrumbó ante mis ojos y unos minutos más tarde se había ido, el señor se la llevó con él, él decidió que su momento había llegado y que ella iba a ser de mejor uso en el cielo, y Yo sé hoy que había mejores planes para mí, pero en ese momento yo gritaba y lloraba y me quejaba a Dios, yo no creía que fuera justo que una vida tan joven, llena de vitalidad y energía, y con quien yo había hecho tantos planes podía haberse ido en un instante, para siempre, sin previo aviso.
Esta vez pude enfrentar la realidad de la muerte mucho mejor, había entendido la muerte y me daba cuenta que era parte de la vida y algo que nos sucede a todos nosotros, sin embargo, este conocimiento intelectual, y todo el amor que tengo para Dios no hizo el dolor más pequeño, no calmó para nada el dolor y el resentimiento momentáneo que sentía. Eso ocurrió hace once años, y todavía recuerdo a Lorrie con dolor y con amor. Y a pesar de la bendición extraordinarias que he recibido desde entonces las cuales son demasiadas para contarlas y aunque junto con mi esposa e hijos vivimos en la seguridad de un amor más grande que cualquier ser humano puede dar, y aunque tenemos paz en nuestros corazones en entender que la muerte no es sino el comienzo de nuestras vidas, le pido a Dios con intención e intensidad por la salud y larga vida de mi esposa y mis hijos y vivo cada día en la esperanza de no llegar a ver la muerte antes de que nuestro Señor Jesucristo venga y nos recoja hacia él, a todos juntos, como una familia.
Pero se necesita el compromiso y la fidelidad y una vida fructífera para aferrarse a esa esperanza. Y vivir una vida mundana, llena de vanidad y orgullo y de codicia y envidia no trae esta esperanza al corazón de nadie.
La mayoría de los seres humanos viven hoy para la satisfacción de los deseos de la carne, impulsados por las pasiones y las emociones y por los caminos pecaminosos que les lleva a la satisfacción de la lujuria por el placer.
Y el ansia de tener más de este engaño los ciega hasta el punto de que ven como un enemigo o cualquier persona o cosa que trate de arrastrarlos a la verdad.
Y cuando alguien muere a su alrededor sienten una lástima hipócrita por su familia y envían una tarjeta postal o un ramo de flores, o simplemente celebran su vida con más de la actitud corruptible que estampa su caminar por esta desesperanza. Y nadie se atreve a plantear el tema del más allá, qué hay detrás de la puerta negra, y los que se plantean esta pregunta no están dispuestos a escuchar nada que pueda comprometer su estilo de vida.
Las Sagradas Escrituras nos enseñan en Proverbios 16:25, hay un camino que parece derecho al hombre, pero al final es camino de muerte. Y no estamos hablando de la muerte de la carne en este pasaje, estamos hablando de una muerte que va más allá de toda comprensión humana, una muerte que dura para el resto de nuestra vida eterna, una muerte consciente en la que sólo hay retribución por la maldad que acompaña a nuestra breve vida en la tierra, una constante muerte dolorosa y agonizante que nunca acaba.
Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo nos enseña en Juan 5; De cierto os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, pero ha pasado de la muerte a la vida. No te extrañes de esto, porque la hora viene cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que han hecho lo que es bueno saldrán a resurrección de vida, y los que han hecho lo que es malo, a resurrección de condenación eterna. Y en Juan 14:06 Él dice, yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí.
Existe una alegría gloriosa más allá de toda comprensión humana la cual habita en el corazón de aquellos que encuentran el camino a través de Jesucristo, una alegría que sustituye todos los deseos carnales y satisface todas las verdaderas necesidades humanas. Permita que su carne controle su vida y sepa que esta intercambiando un instante de placer carnal por una eternidad de oscuridad y de muerte.
Permita que su espíritu controle su carne y disfrute de todas las promesas de Dios, y de todas las bendiciones espirituales desde ahora y hasta la eternidad.
Sea bendecido.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
viernes, 29 de octubre de 2010
El Mundo en la Iglesia y la Iglesia en el Mundo!
Parado en el séptimo piso de un edificio enorme que alberga los controles y las operaciones de una compañía telefónica gigantesca, no pude dejar de mirar a mí alrededor y curiosear en la asombrosa cantidad de equipos electrónicos y los millones de metros de cables que se extienden por todo el lugar.
Y mientras miraba esta descomunal operación la cual es en realidad sólo una porción de los controles necesarios para el funcionamiento de todos los teléfonos que esta empresa maneja, no pude mas que reflexionar sobre lo que implica vivir en nuestra sociedad hoy en día.
Un poco más de un centenar de años atrás, si necesitabas hablar con alguien no podías hacer mas que ir a visitarlo, o en los casos de personas separadas por grandes distancias, se escribía una carta, la cual tardaría desde días hasta meses para llegar a la persona en el otro extremo, dependiendo de su ubicación.
Hoy en día si quiero ver a mí familia solo enciendo mi computadora y les llamo, y en un instante puedo hablar con cualquiera de ellos y verlos. De hecho la conversación de vídeo se ha convertido en la practica del día, y muchas empresas de comunicación ya están ofreciendo los servicios que nos permiten hablar con cualquier persona en el otro lado del mundo a través de nuestro televisor como si ambos estuviésemos sentados en la misma habitación.
Hace unos días adquirí un nuevo teléfono celular, y es el mismo aparato que tiene mi esposa, y mientras jugábamos con ellos en la noche nos dimos cuenta de que podemos hacer llamadas de vídeo, por lo cual nos pasamos un tiempo llamándonos el uno al otro sin ninguna razón en particular, solo por divertirnos con nuestros nuevos juguetes y vernos uno al otro mientras hablamos por teléfono.
Y todo esto es maravilloso, la tecnología nos ha traído más cerca, más cerca de nuestras familias y amigos y más cerca del mundo, he estado recientemente hablando con familiares y amigos a quienes no había visto en décadas, y me las arreglo para ministrar diariamente a varias personas en todas partes del mundo a través del Internet, gracias al poder de la tecnología. La barrera de la distancia se ha roto, la comunicación ha alcanzado logros enormes, y, si el Señor se tarda, yo todavía creo que seguirá creciendo hasta el punto de que cualquier persona pueda estar, literalmente, en la misma habitación en un instante con otra persona sentada al otro lado el planeta a través de imágenes holográficas virtuales.
Estos grandes avances en la tecnología han afectado a nuestros patrones de pensamiento, nuestras actitudes y nuestro comportamiento, a pesar de que no nos demos cuenta en el inicio. Pero, ¿cómo han afectado a nuestra identidad? Y lo más importante, ¿cómo han afectado al reino de Dios? ¿Y qué precio, si alguno, hemos de pagar por todos estos avances? ¿cuáles son las consecuencias?
Recuerdo que cuando era niño solía jugar teléfono con mis amigos uniendo dos latas con una cuerda, en ese tiempo nunca se me ocurrió que sería necesario dotar a varios edificios de gran tamaño con una infraestructura gigantesca y miles de aparatos electrónicos, y gastar muchos miles de millones de dólares en las operaciones, sólo para hablar a través de una cuerda.
A gran escala, hemos construido nuestra sociedad alrededor de la tecnología, y nos hemos convertido en esclavos de la utilidad y conveniencia que esta nos ofrece, especialmente la tecnología de la comunicación. Nos hemos convertido en dependientes de la tecnología a tal punto, que ya no somos capaces de hacer nada si no la tenemos a nuestro alrededor. Aun cuando nos vamos de vacaciones, o a un lugar de relajación, nos llevamos con nosotros el ordenador y el teléfono celular y muchos otros dispositivos los cuales han creado una cadena invisible a la que estamos atados.
Estos avances sin duda nos han permitido realizar muchas cosas positivas para la difusión del Evangelio, podemos hacer hoy, en un día, lo que llevó meses e incluso años para hacer hace apenas unas décadas.
Y muchas regiones que fueron inalcanzables hace sólo unos años están hoy en día conectadas y escuchan la palabra de Dios a través de la radio o la televisión o de muchos otros medios que no estaban disponibles entonces.
Sin embargo, esta tendencia ha causado una pérdida de la inocencia alrededor del Reino de Dios. La disponibilidad de tantos recursos tan rápidamente, ha desbordado el mundo y ha traído las normas morales del hombre a niveles peligrosos de descomposición. Este deterioro ha afectado poco a poco e inevitablemente, a los hermanos. Al igual que un virus, la influencia negativa de este reino de la ilusión ha penetrado en la iglesia, y por medio de un ataque constante a la voluntad del individuo, especialmente los jóvenes, los cuales están siendo continuamente bombardeados por insinuaciones sexuales y de codicia las cuales han causado cambios indeseables en la forma en la que muchas reuniones y organizaciones cristianas están haciendo lo que Dios les ha llamado a hacer.
Lo oímos en las radios lo vemos en la televisión, podemos olerlo en las calles, hay pancartas por todas partes anunciando una gran variedad de productos eróticos para hacernos hermosos, inteligentes, deseables, protegidos, eficaces. Libros, vídeos, música, Internet, todo lo que nos rodea hoy en día se está utilizando como un medio para influir la mente del individuo a través de la comunicación, un flujo constante de lodo que con la excusa de hacernos "modernos" nos ha hecho amorales, casi inhumanos
Y vemos con desdén cómo no sólo el mundo en general, pero nuestro mundo ha sido influenciado; cómo la iglesia de Jesucristo ha comprado en esta desfachatez. Encontramos nuestras congregaciones llenas de chicas con prendas de vestir que son tan reveladoras que es mejor que estuvieran desnudas, y jóvenes usando modas derogatorias que los hacen parecer retardados e irresponsables, nuestro vocabulario ha sido definitivamente destruido por las expresiones “Hip” las cuales denigran nuestros valores. Nuestras actividades de entretenimiento están cada vez menos relacionadas con la formación del carácter o el crecimiento en Cristo, estas tienden cada día más a ser más como el mundo y menos como el Reino de Dios.
Y cada día más de las nuevas generaciones están practicando un cristianismo que está lejos de ser cristiano.
La tecnología nos ha dado grandes ventajas, y muchas cosas positivas se han logrado a través de ella, pero Satanás nunca duerme, y ha ido lenta y sigilosamente metiendo en el cuerpo de Cristo a través de la tecnología una versión puramente engañosa del evangelio.
Sólo un ciego no lo vería. Y muchos me llamarán anticuado y algunos otros nombres por pensar de esta manera, sin embargo, la Biblia sigue siendo la única verdadera e infalible palabra del Dios vivo, y la Biblia habla claramente de estos temas.
La tecnología no es necesariamente la culpable de la desintegración de los tejidos morales del hombre, aunque, evidentemente ha acelerado su proceso, y con ello nos ha traído más cerca del final como es profetizado en la Biblia.
Satanás ha manipulado la tecnología para difundir el conocimiento y la práctica del mal, a tales extremos, que el mundo tolera y practica e incluso promueve la maldad y el pecado de manera casual.
Los hijos de Dios por el contrario han estado en su mayoría dormidos frente a esta revolución de la comunicación, y mientras el Señor nos llama a ser inocentes como palomas y astutos como serpientes (Mateo 10:16) y al mismo tiempo Él nos llama a ser sabios en el mundo de los necios, no hemos hecho uso de esa sabiduría dada por Dios la cual todos poseemos.
No es demasiado tarde, vamos a ser la sal del mundo. Y muchos dirán, soy demasiado insignificante como para hacer cualquier cosa. El Señor te respondería a eso, ningún hijo de Dios es insignificante, y cada pequeño esfuerzo añadido al total provocará una ola gigantesca, una explosión espiritual que conduzca a la reforma, a la restauración y al evangelismo en masas.
Todos tenemos dones, por lo cual, haz algo con los tuyos, las herramientas que necesitas están disponibles a todo tu alrededor, entonces, haz, habla, actúa, contribuye, se significativo para el Señor.
Él ya ha ganado la guerra para nosotros, así que vamos a ganar algunas batallas para él.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
Y mientras miraba esta descomunal operación la cual es en realidad sólo una porción de los controles necesarios para el funcionamiento de todos los teléfonos que esta empresa maneja, no pude mas que reflexionar sobre lo que implica vivir en nuestra sociedad hoy en día.
Un poco más de un centenar de años atrás, si necesitabas hablar con alguien no podías hacer mas que ir a visitarlo, o en los casos de personas separadas por grandes distancias, se escribía una carta, la cual tardaría desde días hasta meses para llegar a la persona en el otro extremo, dependiendo de su ubicación.
Hoy en día si quiero ver a mí familia solo enciendo mi computadora y les llamo, y en un instante puedo hablar con cualquiera de ellos y verlos. De hecho la conversación de vídeo se ha convertido en la practica del día, y muchas empresas de comunicación ya están ofreciendo los servicios que nos permiten hablar con cualquier persona en el otro lado del mundo a través de nuestro televisor como si ambos estuviésemos sentados en la misma habitación.
Hace unos días adquirí un nuevo teléfono celular, y es el mismo aparato que tiene mi esposa, y mientras jugábamos con ellos en la noche nos dimos cuenta de que podemos hacer llamadas de vídeo, por lo cual nos pasamos un tiempo llamándonos el uno al otro sin ninguna razón en particular, solo por divertirnos con nuestros nuevos juguetes y vernos uno al otro mientras hablamos por teléfono.
Y todo esto es maravilloso, la tecnología nos ha traído más cerca, más cerca de nuestras familias y amigos y más cerca del mundo, he estado recientemente hablando con familiares y amigos a quienes no había visto en décadas, y me las arreglo para ministrar diariamente a varias personas en todas partes del mundo a través del Internet, gracias al poder de la tecnología. La barrera de la distancia se ha roto, la comunicación ha alcanzado logros enormes, y, si el Señor se tarda, yo todavía creo que seguirá creciendo hasta el punto de que cualquier persona pueda estar, literalmente, en la misma habitación en un instante con otra persona sentada al otro lado el planeta a través de imágenes holográficas virtuales.
Estos grandes avances en la tecnología han afectado a nuestros patrones de pensamiento, nuestras actitudes y nuestro comportamiento, a pesar de que no nos demos cuenta en el inicio. Pero, ¿cómo han afectado a nuestra identidad? Y lo más importante, ¿cómo han afectado al reino de Dios? ¿Y qué precio, si alguno, hemos de pagar por todos estos avances? ¿cuáles son las consecuencias?
Recuerdo que cuando era niño solía jugar teléfono con mis amigos uniendo dos latas con una cuerda, en ese tiempo nunca se me ocurrió que sería necesario dotar a varios edificios de gran tamaño con una infraestructura gigantesca y miles de aparatos electrónicos, y gastar muchos miles de millones de dólares en las operaciones, sólo para hablar a través de una cuerda.
A gran escala, hemos construido nuestra sociedad alrededor de la tecnología, y nos hemos convertido en esclavos de la utilidad y conveniencia que esta nos ofrece, especialmente la tecnología de la comunicación. Nos hemos convertido en dependientes de la tecnología a tal punto, que ya no somos capaces de hacer nada si no la tenemos a nuestro alrededor. Aun cuando nos vamos de vacaciones, o a un lugar de relajación, nos llevamos con nosotros el ordenador y el teléfono celular y muchos otros dispositivos los cuales han creado una cadena invisible a la que estamos atados.
Estos avances sin duda nos han permitido realizar muchas cosas positivas para la difusión del Evangelio, podemos hacer hoy, en un día, lo que llevó meses e incluso años para hacer hace apenas unas décadas.
Y muchas regiones que fueron inalcanzables hace sólo unos años están hoy en día conectadas y escuchan la palabra de Dios a través de la radio o la televisión o de muchos otros medios que no estaban disponibles entonces.
Sin embargo, esta tendencia ha causado una pérdida de la inocencia alrededor del Reino de Dios. La disponibilidad de tantos recursos tan rápidamente, ha desbordado el mundo y ha traído las normas morales del hombre a niveles peligrosos de descomposición. Este deterioro ha afectado poco a poco e inevitablemente, a los hermanos. Al igual que un virus, la influencia negativa de este reino de la ilusión ha penetrado en la iglesia, y por medio de un ataque constante a la voluntad del individuo, especialmente los jóvenes, los cuales están siendo continuamente bombardeados por insinuaciones sexuales y de codicia las cuales han causado cambios indeseables en la forma en la que muchas reuniones y organizaciones cristianas están haciendo lo que Dios les ha llamado a hacer.
Lo oímos en las radios lo vemos en la televisión, podemos olerlo en las calles, hay pancartas por todas partes anunciando una gran variedad de productos eróticos para hacernos hermosos, inteligentes, deseables, protegidos, eficaces. Libros, vídeos, música, Internet, todo lo que nos rodea hoy en día se está utilizando como un medio para influir la mente del individuo a través de la comunicación, un flujo constante de lodo que con la excusa de hacernos "modernos" nos ha hecho amorales, casi inhumanos
Y vemos con desdén cómo no sólo el mundo en general, pero nuestro mundo ha sido influenciado; cómo la iglesia de Jesucristo ha comprado en esta desfachatez. Encontramos nuestras congregaciones llenas de chicas con prendas de vestir que son tan reveladoras que es mejor que estuvieran desnudas, y jóvenes usando modas derogatorias que los hacen parecer retardados e irresponsables, nuestro vocabulario ha sido definitivamente destruido por las expresiones “Hip” las cuales denigran nuestros valores. Nuestras actividades de entretenimiento están cada vez menos relacionadas con la formación del carácter o el crecimiento en Cristo, estas tienden cada día más a ser más como el mundo y menos como el Reino de Dios.
Y cada día más de las nuevas generaciones están practicando un cristianismo que está lejos de ser cristiano.
La tecnología nos ha dado grandes ventajas, y muchas cosas positivas se han logrado a través de ella, pero Satanás nunca duerme, y ha ido lenta y sigilosamente metiendo en el cuerpo de Cristo a través de la tecnología una versión puramente engañosa del evangelio.
Sólo un ciego no lo vería. Y muchos me llamarán anticuado y algunos otros nombres por pensar de esta manera, sin embargo, la Biblia sigue siendo la única verdadera e infalible palabra del Dios vivo, y la Biblia habla claramente de estos temas.
La tecnología no es necesariamente la culpable de la desintegración de los tejidos morales del hombre, aunque, evidentemente ha acelerado su proceso, y con ello nos ha traído más cerca del final como es profetizado en la Biblia.
Satanás ha manipulado la tecnología para difundir el conocimiento y la práctica del mal, a tales extremos, que el mundo tolera y practica e incluso promueve la maldad y el pecado de manera casual.
Los hijos de Dios por el contrario han estado en su mayoría dormidos frente a esta revolución de la comunicación, y mientras el Señor nos llama a ser inocentes como palomas y astutos como serpientes (Mateo 10:16) y al mismo tiempo Él nos llama a ser sabios en el mundo de los necios, no hemos hecho uso de esa sabiduría dada por Dios la cual todos poseemos.
No es demasiado tarde, vamos a ser la sal del mundo. Y muchos dirán, soy demasiado insignificante como para hacer cualquier cosa. El Señor te respondería a eso, ningún hijo de Dios es insignificante, y cada pequeño esfuerzo añadido al total provocará una ola gigantesca, una explosión espiritual que conduzca a la reforma, a la restauración y al evangelismo en masas.
Todos tenemos dones, por lo cual, haz algo con los tuyos, las herramientas que necesitas están disponibles a todo tu alrededor, entonces, haz, habla, actúa, contribuye, se significativo para el Señor.
Él ya ha ganado la guerra para nosotros, así que vamos a ganar algunas batallas para él.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
jueves, 28 de octubre de 2010
La Hierva se Seca!
Confío en ti Señor, porque no tengo la capacidad de hacer esto, pero tu Santo Espíritu que habita en mi me guía de la manera más sorprendente, haciendo posible que yo pueda hace cosas las cuales nunca habría pensado poder hacer.
Una vez vi a un hombre sentado en la acera de una de las calles del mundo. Irónicamente, el Estaba leyendo una revista llamada Revista de Servicios Sociales, sin embargo, este hombre era indigente sin hogar, descuidado, abandonado a los estragos de la vida,
Yo no podía dejar de reflexionar sobre la parábola del hombre rico y Lázaro, la cual Jesús dijo, como está escrito en Lucas 16:19-31.
Esta parábola nos habla de una realidad con la que vivimos en el presente a extremos nunca pensado antes, pues nos enteramos de que menos del diez por ciento de la población del mundo posee más de el noventa y cinco por ciento de la riqueza del planeta Menos de un millar de personas son literalmente dueños de este planeta, mientras que casi quince por ciento de la población del planeta vive con menos de noventa centavos de dólar por día, es decir cerca de mil millones de personas que viven en un estado de pobreza más allá de la comprensión. Y hay más datos, sólo la mitad de un por ciento, así es, la mitad del uno por ciento de la población del mundo consume el sesenta por ciento de los alimentos del planeta. Sí, este dato es correcto, menos de 3 millones de personas se come el sesenta por ciento de los alimentos producidos en el planeta.
Pero no se detiene allí, del cuarenta por ciento restantes, solo un uno y medio por ciento le llega a los más pobres en el planeta, esto es cerca de dos mil millones de personas. Así es, 33 por ciento de la población del mundo vive en uno y medio por ciento de todos los alimentos producidos.
Hay hoy más de diez millones de niños, que no van a la escuela, ya sea porque no hay escuela o no tienen los medios. Y más de mil millones y medio de personas en el planeta no saben leer ni escribir.
Cerca de la mitad de la población del mundo no tiene acceso al agua potable, y de esos, más de mil millones de personas no tienen acceso a ningún tipo de agua y otro mil millones de personas tienen que caminar por lo menos un kilómetro para llegar a una fuente de agua.
Y aún hay más, más de dos millones de niños mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua,
Estos datos han sido extraídos de un informe del Banco Mundial, en el que podemos encontrar muchos más detalles horribles de la codicia y la maldad que se mueve el corazón del hombre.
Un último dato que quiero mencionar es que los alimentos producidos en el planeta cada año son más que suficiente para alimentar a cada hombre, mujer y niño todos los días con tres comidas equilibradas durante todo el año y todavía habría un superávit significativo. Y se necesitarían menos del uno por ciento de la riqueza del planeta para llevar una fuente de agua potable a todas las personas en el mundo.
Sin embargo, leemos en la revista Forbes de los ricos y famosos que se deleitan en la gloria dada al hombre por su codicia y su crueldad,
La Biblia dice en Isaías 40:6-8 Una voz dice: "Grita". Y yo dije: "¿Qué voy a gritar?"
"Todos los hombres son como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se cae, porque el aliento del Señor sopla sobre ellas. Sin duda el pueblo es hierba. La hierba se seca y caen las flores, pero la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. "
Y eso es un misterio que nadie quiere enfrentar, pero el temor a una dura realidad en el infierno está latente en el corazón de cada hombre, tanto los ricos como los pobres, porque el Señor puso su palabra en nuestros corazones, para convencernos de nuestra maldad, y atraernos a Él, sin embargo el control que el Dios del dinero ejerce en el hombre lo mantiene ciego y sordo a la realidad de la oscuridad que le espera en el momento de la muerte, y todas las riquezas y todo el poder y toda la gloria lograda en esta vida no cuenta para nada cuando la verdad le golpee en la cara, pero para entonces ya será demasiado tarde, y cada momento de gloria en esta tierra será recordado con dolor y arrepentimiento mientras la condenación eterna lo abraza.
El hombre rico podía ver a Lázaro sentado con Abraham, y podía ver que este se deleitaba en la gloria del cielo, y el lamentaba cada momento que había despreciado a el enfermo sentado en la puerta de su casa, y le pidió a Abraham que envíe a Lázaro a mojar la punta de su dedo y ponerlo en su boca para poder tener un momento de alivio. Pero no hay retorno del infierno, no hay salida, y la eternidad es un tiempo muy largo.
Los pocos años de vida que Dios nos ha dado aquí en la tierra no son más que un instante de nuestra vida eterna, y una oportunidad para derrotar a la enfermedad de la maldad que nos esclaviza, y abrazar su llamado a una vida de verdad y redención, una vida la cual podría tener sus momentos desagradables en el presente, pero que está llena de la alegría y la paz que sólo viene con el conocimiento de Cristo.
Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. (1 Pedro 1:17)
Pues peregrinos es lo que somos, en un planeta que está en descomposición y con destino a la destrucción a manos de un ser que Dios puso en la tierra para cuidar de ella, y para ser fructífero. Sin embargo, antes que esto llegue a pasar, el Señor Jesucristo cumplirá su promesa de volver sobre las nubes con el sonido de las trompetas, y para recoger a los que son suyos antes de la restauración de todas las cosas y la obliteración de la maldad
La inminencia de esta realidad es algo que sólo puede ser visto y entendido por los elegidos, pero aún hay tiempo, mientras nos queda tiempo, entonces vallamos a predicar y testificar con poder y denuedo por el Señor, y oremos con afán, con agonía, para que el corazón del hombre se ablande y para que se aparte de sus malos caminos, y se arroje a los pies de Jesús.
Él es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros sino también por los pecados de todo el mundo. (1 Juan 2:2)
Las riquezas y la gloria pueden parecer una cosa dulce, pero al final son de la desgracia del hombre. Pues antes de que seamos carne, somos espíritu, y como la hierba, la carne va a morir, pero el espíritu perdurara por toda la eternidad, por lo cual hagamos la eternidad en el cielo nuestra realidad actual, vamos a venir a Cristo, y seamos salvos.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
Una vez vi a un hombre sentado en la acera de una de las calles del mundo. Irónicamente, el Estaba leyendo una revista llamada Revista de Servicios Sociales, sin embargo, este hombre era indigente sin hogar, descuidado, abandonado a los estragos de la vida,
Yo no podía dejar de reflexionar sobre la parábola del hombre rico y Lázaro, la cual Jesús dijo, como está escrito en Lucas 16:19-31.
Esta parábola nos habla de una realidad con la que vivimos en el presente a extremos nunca pensado antes, pues nos enteramos de que menos del diez por ciento de la población del mundo posee más de el noventa y cinco por ciento de la riqueza del planeta Menos de un millar de personas son literalmente dueños de este planeta, mientras que casi quince por ciento de la población del planeta vive con menos de noventa centavos de dólar por día, es decir cerca de mil millones de personas que viven en un estado de pobreza más allá de la comprensión. Y hay más datos, sólo la mitad de un por ciento, así es, la mitad del uno por ciento de la población del mundo consume el sesenta por ciento de los alimentos del planeta. Sí, este dato es correcto, menos de 3 millones de personas se come el sesenta por ciento de los alimentos producidos en el planeta.
Pero no se detiene allí, del cuarenta por ciento restantes, solo un uno y medio por ciento le llega a los más pobres en el planeta, esto es cerca de dos mil millones de personas. Así es, 33 por ciento de la población del mundo vive en uno y medio por ciento de todos los alimentos producidos.
Hay hoy más de diez millones de niños, que no van a la escuela, ya sea porque no hay escuela o no tienen los medios. Y más de mil millones y medio de personas en el planeta no saben leer ni escribir.
Cerca de la mitad de la población del mundo no tiene acceso al agua potable, y de esos, más de mil millones de personas no tienen acceso a ningún tipo de agua y otro mil millones de personas tienen que caminar por lo menos un kilómetro para llegar a una fuente de agua.
Y aún hay más, más de dos millones de niños mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua,
Estos datos han sido extraídos de un informe del Banco Mundial, en el que podemos encontrar muchos más detalles horribles de la codicia y la maldad que se mueve el corazón del hombre.
Un último dato que quiero mencionar es que los alimentos producidos en el planeta cada año son más que suficiente para alimentar a cada hombre, mujer y niño todos los días con tres comidas equilibradas durante todo el año y todavía habría un superávit significativo. Y se necesitarían menos del uno por ciento de la riqueza del planeta para llevar una fuente de agua potable a todas las personas en el mundo.
Sin embargo, leemos en la revista Forbes de los ricos y famosos que se deleitan en la gloria dada al hombre por su codicia y su crueldad,
La Biblia dice en Isaías 40:6-8 Una voz dice: "Grita". Y yo dije: "¿Qué voy a gritar?"
"Todos los hombres son como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se cae, porque el aliento del Señor sopla sobre ellas. Sin duda el pueblo es hierba. La hierba se seca y caen las flores, pero la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. "
Y eso es un misterio que nadie quiere enfrentar, pero el temor a una dura realidad en el infierno está latente en el corazón de cada hombre, tanto los ricos como los pobres, porque el Señor puso su palabra en nuestros corazones, para convencernos de nuestra maldad, y atraernos a Él, sin embargo el control que el Dios del dinero ejerce en el hombre lo mantiene ciego y sordo a la realidad de la oscuridad que le espera en el momento de la muerte, y todas las riquezas y todo el poder y toda la gloria lograda en esta vida no cuenta para nada cuando la verdad le golpee en la cara, pero para entonces ya será demasiado tarde, y cada momento de gloria en esta tierra será recordado con dolor y arrepentimiento mientras la condenación eterna lo abraza.
El hombre rico podía ver a Lázaro sentado con Abraham, y podía ver que este se deleitaba en la gloria del cielo, y el lamentaba cada momento que había despreciado a el enfermo sentado en la puerta de su casa, y le pidió a Abraham que envíe a Lázaro a mojar la punta de su dedo y ponerlo en su boca para poder tener un momento de alivio. Pero no hay retorno del infierno, no hay salida, y la eternidad es un tiempo muy largo.
Los pocos años de vida que Dios nos ha dado aquí en la tierra no son más que un instante de nuestra vida eterna, y una oportunidad para derrotar a la enfermedad de la maldad que nos esclaviza, y abrazar su llamado a una vida de verdad y redención, una vida la cual podría tener sus momentos desagradables en el presente, pero que está llena de la alegría y la paz que sólo viene con el conocimiento de Cristo.
Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. (1 Pedro 1:17)
Pues peregrinos es lo que somos, en un planeta que está en descomposición y con destino a la destrucción a manos de un ser que Dios puso en la tierra para cuidar de ella, y para ser fructífero. Sin embargo, antes que esto llegue a pasar, el Señor Jesucristo cumplirá su promesa de volver sobre las nubes con el sonido de las trompetas, y para recoger a los que son suyos antes de la restauración de todas las cosas y la obliteración de la maldad
La inminencia de esta realidad es algo que sólo puede ser visto y entendido por los elegidos, pero aún hay tiempo, mientras nos queda tiempo, entonces vallamos a predicar y testificar con poder y denuedo por el Señor, y oremos con afán, con agonía, para que el corazón del hombre se ablande y para que se aparte de sus malos caminos, y se arroje a los pies de Jesús.
Él es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros sino también por los pecados de todo el mundo. (1 Juan 2:2)
Las riquezas y la gloria pueden parecer una cosa dulce, pero al final son de la desgracia del hombre. Pues antes de que seamos carne, somos espíritu, y como la hierba, la carne va a morir, pero el espíritu perdurara por toda la eternidad, por lo cual hagamos la eternidad en el cielo nuestra realidad actual, vamos a venir a Cristo, y seamos salvos.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
domingo, 24 de octubre de 2010
El Principio de la Sabiduria!
¿Cuántos de nosotros los occidentales han visto u oído las historias o las representaciones de la natividad de Jesús y la crucifixión? Puedo decir sin vacilación que todos nosotros las hemos visto o escuchado en un momento u otro.
¿Cuántos de nosotros hemos escuchado o leído algún tipo de refrán o una parábola o una historia extraída de la Biblia? Definitivamente puedo decir que todos hemos hecho eso.
De hecho la mayoría de nosotros usa o ha usado en el pasado el nombre de Dios y de Jesús en conversaciones rutinarias, y por diversas razones, a menudo para blasfemar o jurar, o en clamor al Todopoderoso por concesiones o favores.
Sin embargo, cuando se trata de reconocer el señorío de Jesucristo, todos nos quedamos cortos.
Muchos de nosotros evita el tema o lo rechaza, a menudo sintiéndonos ofendidos o incómodos, a menudo retirándonos, huyendo o escondiéndonos, a menudo incluso maldiciendo o tomando una actitud acusativa o agresiva, o simplemente negativa.
Esto es una paradoja interesante. Pues Incluso la mayoría de ateos tienen un conocimiento intelectual de que Jesucristo es el Señor, y prácticamente todo el mundo sabe que Jesús murió por los pecados del mundo, sin embargo, cuando se trata de afectar nuestra vida, o interferir en nuestros asuntos, casi siempre le bloqueamos. Establecemos actitudes defensivas y barreras las cuales él no es permitido penetrar.
En una encuesta callejera encontraríamos que la mayoría de la gente cree en el cielo y el infierno, y que todo el mundo entiende que debe ser bueno para ir al cielo, muchos están aún convencidos de que van a ir al cielo debido a su comportamiento, pero más a menudo, excepto para los cristianos nadie puede dar una respuesta directa a la pregunta: ¿cómo vamos al cielo?
La verdad es que hemos sido engañados en la creencia de que lo único que importa es la vida que vivimos en esta tierra, que debemos perseguir el éxito y la riqueza y vivir una vida de felicidad, llena de lujo y de comodidad y de ganancias y acumulaciones egocentrístas.
Nuestro establecimiento de objetivos se ha reducido a las cosas materiales que podemos lograr, a la cantidad de dinero que podemos acumular, a cómo llegar a ser bien conocidos o famosos. Y en la mayoría de los casos, el legado que esperamos dejar a nuestros herederos es la fortuna, la educación y el patrimonio.
Comúnmente nos preocupamos únicamente por lo que va a pasar con nuestra familia, con nuestros hijos, si morimos. Tenemos poca o ninguna preocupación por el más allá, y en muchos casos, cuando lo hacemos, tenemos una mezcla de ideas incoherentes que no se identifican con el hecho de que somos malos por naturaleza y la recompensa del mal es el castigo eterno.
Las miríadas de religiones que han invadido nuestra cultura occidental todas invocan una vida de bondad egoísta enfocada en ganar puntos para la otra vida, pues, como en la balanza de la justicia, mientras más peso ponemos en nuestra bandeja de bondad, más posibilidades tenemos que ir al cielo o de alcanzar el nirvana o de reencarnar en una persona mejor, o de obtener un harén y una abundancia de bendiciones en nuestra otra vida.
Nadie se detiene a pensar que si Dios existe, y si Él es un Dios perfecto, y si no hay pecado en Él, entonces Él no puede lidiar con el pecado, y, si vivimos en pecado, no importa que tanto bien hagamos, o la cantidad de dinero que demos, o a cuántas personas ayudemos, o las obras de caridad o filantropía. Si vivimos en pecado, sencillamente, no podemos llegar y no llegaremos a ningún lugar cercano a Dios cuando dejemos esta vida. Sólo la condenación y el sufrimiento en las llamas del infierno nos harán compañía durante toda la eternidad.
La cosa es que la vida que vivimos hoy es perecedera, y sin embargo la mayoría de nosotros vivimos como si la muerte fuese algo lejano, algo que nunca va a pasar o que le va a pasar a otra persona, o algo para preocuparse en nuestra vieja edad, sin embargo, nuestros cuerpos frágiles están expuestos a esta realidad continuamente.
Pues vivimos en un mundo defectuoso, totalmente contaminado y lleno de situaciones potencialmente peligrosas, los productos que consumimos, el medio ambiente que nos rodea, las fuerzas de la naturaleza, nuestro estilo de vida, todo dentro de nuestra esfera de acción es potencialmente mortal, y nuestro frágil cuerpo no puede manejar extremos muy bien, quienes llevan una vida saludable a menudo no se dan cuenta, pero es suficiente que vallamos a una unidad de urgencias de cualquier hospital, a menudo podemos allí ver lo que realmente somos, de que realmente estamos hechos, y que no podemos realmente predecir nuestro futuro. No tenemos absolutamente ningún control sobre nuestras vidas.
Para aquellos de ustedes que no están convencidos, le sugiero que tomen unos minutos para leer los obituarios en cualquier periódico, los cuales están llenos de pequeñas notas sobre personas que tenían grandes esperanzas y expectativas y sueños, estos están llenos de breves Eulogias sobre personas jóvenes y viejas, porque la muerte no tiene preferencia ni distinción de persona, y no tiene restricciones de edad o raza o religión o sexo.
Y cuando llega el final, nos guste o no, lo creamos o no, todos vamos a seguir viviendo una vida eterna, la cual dependerá plenamente de la vida que hemos vivido en la carne, y nuestro destino final no será determinado por un marcador o una balanza, sino por un solo hecho, lo malo que hemos hecho. Y no importa en absoluto si usted fuera un criminal endurecido o un mentiroso ocasional, un asesino de masas o alguien que engaña a su esposa, porque en el día del juicio todos los pecados son sólo eso, pecados, y toda persona pecadora será eternamente separada de Dios y de toda bondad, y de todo favor, y será enviada donde él o ella pertenece, al lago del fuego eterno.
Sin embargo, yo comencé esta nota hablando de la historia de la natividad y acerca de la crucifixión, las cuales ambos son parte común del folklore occidental y muy familiar para nosotros.
La Biblia nos dice en Proverbios 9:10 que el temor del Señor es el principio de la sabiduría y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
Si hemos oído hablar de esa historia del nacimiento y la crucifixión y la resurrección de Cristo, entonces sabemos que los que vienen a Él nunca serán rechazados. Pues "de tal manera amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que cree en Él no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvar al mundo a través de él. (Juan 3:16-17)
En otras palabras, al abrazar la fe en nuestro Señor Jesucristo, y venir a Él con un corazón arrepentido y pidiendo perdón por nuestros caminos de pecado, podemos ser salvos. Él puede ahorrarnos las preocupaciones acerca de a donde vamos cuando nuestras vidas en la carne se terminen. Pero más importante aun es que tenemos un legado extraordinario para dejar a nuestros hijos, que ellos puedan tener la vida eterna por medio de la fe en Jesucristo.
Sin embargo, hay una condición establecida en todo esto. No podemos pretender venir a nuestro señor Jesucristo en arrepentimiento y recibirlo como nuestro Señor y Salvador. No debemos pensar que podemos comprar nuestro camino al cielo diciéndole a Jesús: Señor, Te amo y voy a dedicar mi vida a ti, y luego continuar con nuestras vidas como si nada hubiese cambiado, porque los que realmente reciben a Jesús están constantemente siendo transformados por el Espíritu Santo en una nueva persona, pero los que se resisten a las directrices del Espíritu Santo no son verdaderamente de Dios, no son verdaderamente salvos, y no van a ir al cielo, pues la Biblia dice que aquellos que caen después de haber conocido el poder del Espíritu Santo, están crucificando a Jesús de nuevo, y no hay esperanza para ellos.
Si conoces a Jesús, pero Jesús no te conoce, es hora de que decidas realmente conocerlo. Ya sea que te llames cristiano o no, independientemente de tus creencias o religión o tradición, si has escuchado la historia de la natividad, y la historia de la crucifixión y la resurrección de Cristo, y si estas han tenido algún impacto en ti, o si deseas tener una imagen definida y clara de tu vida después de la vida y de las muchas recompensas que el Señor ofrece en esta vida para aquellos que verdaderamente le siguen, entonces es hora de que caigas sobre tus rodillas y te arrepientas de todos tus pecados del pasado y del presente y renuncies a ellos para siempre, y le pidas al Señor Jesucristo que se convierta en el amo de tus dominios y que te de la vida eterna a partir de hoy. E inmediatamente encuentra una Biblia y leerla todos los días, y ora a Dios por dirección y orientación. Y encuentra un grupo cristiano y únete a ellos.
Y si haces esto, el Señor te bendice con una bendición extraordinariamente poderosa e incomprensible en el mundo espiritual, la cual te traerá la paz y el entendimiento, mientras el Espíritu Santo se convierte en una parte de ti.
Que el amor infinito de Dios y de Su hijo Jesucristo te abrace y te de ternura y calor, sabiduría e inteligencia.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
¿Cuántos de nosotros hemos escuchado o leído algún tipo de refrán o una parábola o una historia extraída de la Biblia? Definitivamente puedo decir que todos hemos hecho eso.
De hecho la mayoría de nosotros usa o ha usado en el pasado el nombre de Dios y de Jesús en conversaciones rutinarias, y por diversas razones, a menudo para blasfemar o jurar, o en clamor al Todopoderoso por concesiones o favores.
Sin embargo, cuando se trata de reconocer el señorío de Jesucristo, todos nos quedamos cortos.
Muchos de nosotros evita el tema o lo rechaza, a menudo sintiéndonos ofendidos o incómodos, a menudo retirándonos, huyendo o escondiéndonos, a menudo incluso maldiciendo o tomando una actitud acusativa o agresiva, o simplemente negativa.
Esto es una paradoja interesante. Pues Incluso la mayoría de ateos tienen un conocimiento intelectual de que Jesucristo es el Señor, y prácticamente todo el mundo sabe que Jesús murió por los pecados del mundo, sin embargo, cuando se trata de afectar nuestra vida, o interferir en nuestros asuntos, casi siempre le bloqueamos. Establecemos actitudes defensivas y barreras las cuales él no es permitido penetrar.
En una encuesta callejera encontraríamos que la mayoría de la gente cree en el cielo y el infierno, y que todo el mundo entiende que debe ser bueno para ir al cielo, muchos están aún convencidos de que van a ir al cielo debido a su comportamiento, pero más a menudo, excepto para los cristianos nadie puede dar una respuesta directa a la pregunta: ¿cómo vamos al cielo?
La verdad es que hemos sido engañados en la creencia de que lo único que importa es la vida que vivimos en esta tierra, que debemos perseguir el éxito y la riqueza y vivir una vida de felicidad, llena de lujo y de comodidad y de ganancias y acumulaciones egocentrístas.
Nuestro establecimiento de objetivos se ha reducido a las cosas materiales que podemos lograr, a la cantidad de dinero que podemos acumular, a cómo llegar a ser bien conocidos o famosos. Y en la mayoría de los casos, el legado que esperamos dejar a nuestros herederos es la fortuna, la educación y el patrimonio.
Comúnmente nos preocupamos únicamente por lo que va a pasar con nuestra familia, con nuestros hijos, si morimos. Tenemos poca o ninguna preocupación por el más allá, y en muchos casos, cuando lo hacemos, tenemos una mezcla de ideas incoherentes que no se identifican con el hecho de que somos malos por naturaleza y la recompensa del mal es el castigo eterno.
Las miríadas de religiones que han invadido nuestra cultura occidental todas invocan una vida de bondad egoísta enfocada en ganar puntos para la otra vida, pues, como en la balanza de la justicia, mientras más peso ponemos en nuestra bandeja de bondad, más posibilidades tenemos que ir al cielo o de alcanzar el nirvana o de reencarnar en una persona mejor, o de obtener un harén y una abundancia de bendiciones en nuestra otra vida.
Nadie se detiene a pensar que si Dios existe, y si Él es un Dios perfecto, y si no hay pecado en Él, entonces Él no puede lidiar con el pecado, y, si vivimos en pecado, no importa que tanto bien hagamos, o la cantidad de dinero que demos, o a cuántas personas ayudemos, o las obras de caridad o filantropía. Si vivimos en pecado, sencillamente, no podemos llegar y no llegaremos a ningún lugar cercano a Dios cuando dejemos esta vida. Sólo la condenación y el sufrimiento en las llamas del infierno nos harán compañía durante toda la eternidad.
La cosa es que la vida que vivimos hoy es perecedera, y sin embargo la mayoría de nosotros vivimos como si la muerte fuese algo lejano, algo que nunca va a pasar o que le va a pasar a otra persona, o algo para preocuparse en nuestra vieja edad, sin embargo, nuestros cuerpos frágiles están expuestos a esta realidad continuamente.
Pues vivimos en un mundo defectuoso, totalmente contaminado y lleno de situaciones potencialmente peligrosas, los productos que consumimos, el medio ambiente que nos rodea, las fuerzas de la naturaleza, nuestro estilo de vida, todo dentro de nuestra esfera de acción es potencialmente mortal, y nuestro frágil cuerpo no puede manejar extremos muy bien, quienes llevan una vida saludable a menudo no se dan cuenta, pero es suficiente que vallamos a una unidad de urgencias de cualquier hospital, a menudo podemos allí ver lo que realmente somos, de que realmente estamos hechos, y que no podemos realmente predecir nuestro futuro. No tenemos absolutamente ningún control sobre nuestras vidas.
Para aquellos de ustedes que no están convencidos, le sugiero que tomen unos minutos para leer los obituarios en cualquier periódico, los cuales están llenos de pequeñas notas sobre personas que tenían grandes esperanzas y expectativas y sueños, estos están llenos de breves Eulogias sobre personas jóvenes y viejas, porque la muerte no tiene preferencia ni distinción de persona, y no tiene restricciones de edad o raza o religión o sexo.
Y cuando llega el final, nos guste o no, lo creamos o no, todos vamos a seguir viviendo una vida eterna, la cual dependerá plenamente de la vida que hemos vivido en la carne, y nuestro destino final no será determinado por un marcador o una balanza, sino por un solo hecho, lo malo que hemos hecho. Y no importa en absoluto si usted fuera un criminal endurecido o un mentiroso ocasional, un asesino de masas o alguien que engaña a su esposa, porque en el día del juicio todos los pecados son sólo eso, pecados, y toda persona pecadora será eternamente separada de Dios y de toda bondad, y de todo favor, y será enviada donde él o ella pertenece, al lago del fuego eterno.
Sin embargo, yo comencé esta nota hablando de la historia de la natividad y acerca de la crucifixión, las cuales ambos son parte común del folklore occidental y muy familiar para nosotros.
La Biblia nos dice en Proverbios 9:10 que el temor del Señor es el principio de la sabiduría y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
Si hemos oído hablar de esa historia del nacimiento y la crucifixión y la resurrección de Cristo, entonces sabemos que los que vienen a Él nunca serán rechazados. Pues "de tal manera amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que cree en Él no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvar al mundo a través de él. (Juan 3:16-17)
En otras palabras, al abrazar la fe en nuestro Señor Jesucristo, y venir a Él con un corazón arrepentido y pidiendo perdón por nuestros caminos de pecado, podemos ser salvos. Él puede ahorrarnos las preocupaciones acerca de a donde vamos cuando nuestras vidas en la carne se terminen. Pero más importante aun es que tenemos un legado extraordinario para dejar a nuestros hijos, que ellos puedan tener la vida eterna por medio de la fe en Jesucristo.
Sin embargo, hay una condición establecida en todo esto. No podemos pretender venir a nuestro señor Jesucristo en arrepentimiento y recibirlo como nuestro Señor y Salvador. No debemos pensar que podemos comprar nuestro camino al cielo diciéndole a Jesús: Señor, Te amo y voy a dedicar mi vida a ti, y luego continuar con nuestras vidas como si nada hubiese cambiado, porque los que realmente reciben a Jesús están constantemente siendo transformados por el Espíritu Santo en una nueva persona, pero los que se resisten a las directrices del Espíritu Santo no son verdaderamente de Dios, no son verdaderamente salvos, y no van a ir al cielo, pues la Biblia dice que aquellos que caen después de haber conocido el poder del Espíritu Santo, están crucificando a Jesús de nuevo, y no hay esperanza para ellos.
Si conoces a Jesús, pero Jesús no te conoce, es hora de que decidas realmente conocerlo. Ya sea que te llames cristiano o no, independientemente de tus creencias o religión o tradición, si has escuchado la historia de la natividad, y la historia de la crucifixión y la resurrección de Cristo, y si estas han tenido algún impacto en ti, o si deseas tener una imagen definida y clara de tu vida después de la vida y de las muchas recompensas que el Señor ofrece en esta vida para aquellos que verdaderamente le siguen, entonces es hora de que caigas sobre tus rodillas y te arrepientas de todos tus pecados del pasado y del presente y renuncies a ellos para siempre, y le pidas al Señor Jesucristo que se convierta en el amo de tus dominios y que te de la vida eterna a partir de hoy. E inmediatamente encuentra una Biblia y leerla todos los días, y ora a Dios por dirección y orientación. Y encuentra un grupo cristiano y únete a ellos.
Y si haces esto, el Señor te bendice con una bendición extraordinariamente poderosa e incomprensible en el mundo espiritual, la cual te traerá la paz y el entendimiento, mientras el Espíritu Santo se convierte en una parte de ti.
Que el amor infinito de Dios y de Su hijo Jesucristo te abrace y te de ternura y calor, sabiduría e inteligencia.
Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús
domingo, 17 de octubre de 2010
Mientras los Ultimos Dias se Acercan!
Algo extraordinario me sucedió hace un par de noches. Llamé a la compañía telefónica porque decidí que no quería continuar utilizando una tarjeta de crédito para pagar por este servicio. En conversación con uno de los representantes de servicio al cliente, yo insistía en que quería utilizar una forma de pago diferente, me ofrecí a pagar con tarjeta de débito, con pago bancario automático, cheques posfechados, e incluso les dije que me podía enviar una factura y yo pagaría contra recibo. A cada uno de mis ofertas la persona en el otro lado el teléfono me dijo que no, simplemente me dijo que si no podía usar una tarjeta de crédito para pagar tendrían que cerrar mi cuenta. Suena loco ¿no es así? Sin embargo, esta empresa, de la cual he sido cliente durante 6 años, en los que nunca he tenido un retraso en el pago, nunca una queja, un montón de referencias, y una considerable factura mensual regular, debido a mi necesidad de llamar al extranjero con frecuencia, estaba dispuesta a alienarme. A mi entender he sido el tipo de cliente de cualquier empresa querría tener, con un récord perfecto, pero sin dudarlo me dijeron que la única manera de seguir siendo un cliente seria si continuaba haciendo mis pagos con una tarjeta de crédito.
Me imagino que muchos de ustedes ya están pensando en lo que pensé mientras escuchaba estas palabras. Yo estaba estupefacto, y pensé en Jesús y sus advertencias en la Biblia, y pensé en el libro de Apocalipsis y la marca de la bestia (Apocalipsis 13:16-17)
Y sé que puede sonar un poco exagerado, pero puedo ver como esta tendencia ocurrirá más a menudo cada día con el cambio en la industria bancaria hacia un medio más electrónico de transacción.
Sobraría decir que he tenido que sucumbir a sus requerimientos o hubiera perdido mi número de teléfono el cual es mi contacto de acceso a los pastores y organizaciones de todo el mundo. Y, por supuesto, estoy buscando una alternativa, pero creo que si encuentro una, no pasará mucho tiempo antes de tener que someterme al mismo tipo de demanda por parte de otra empresa.
Sin embargo esto no es todo. Porque aun hay más.
Todos podemos observar las presentes controversias en el cuerpo de Cristo, el torbellino en que se encuentra hoy día, algo impensable hace apenas veinte años. Cada día surgen doctrinas nuevas, nuevas denominaciones, nuevas sectas, las cuales surgen y son popularizadas, corrientes herejes la mayoría de ellas, y en flagrante violación del evangelio de Dios.
La forma más reciente de ataque de Satanás ha llegado en forma de la iglesia emergente, la cual está dirigida a los jóvenes y a los ingenuos, con su hermenéutica posmoderna simplemente enfocada en la deconstrucción de la exégesis de la Biblia.
¿Es esto radical o qué? Y los Jóvenes de quince a veinte cinco años están siendo enamorados y atraídos en manadas hacia esta oscura filosofía de mentiras, la cual utiliza la tecnología como una herramienta de motivación para atraer a una generación que se siente como en casa y familiar con ese lenguaje, y mucho más atraídos por ella que por el arreglo tradicional y la actitud pasiva de los métodos de la iglesia clásica.
La influencia de esta flexible y atractiva corriente es desconcertante, y los grupos emergentes están apareciendo incluso dentro de las iglesias tradicionales, muchas de las cuales lo ven como una manera de atraer a los jóvenes. y el peligro no está tanto en su doctrina como en su práctica, pues cada iglesia emergente naciente muestra una declaración de fe que puede parecer totalmente creíble e inofensiva, sin embargo, sus aplicaciones convierten la verdad del evangelio en una verdad parcial, una que ‘debe ajustarse a los pensamientos modernos’. "Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su poder. No tengas nada que ver con ellos. "(2 Timoteo 3:5)
Como seguidores de Cristo se supone que tenemos el Espíritu de discernimiento el cual nos permite ver a través de este tipo de engaño, sin embargo, muchos pastores y líderes de la iglesia están cayendo presa de estas tendencias torcidas. " porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos.” (Mateo 24:24)
Sin embargo esto tampoco lo es todo.
Porque hay mucho más. Cualquiera que haya intentado leer las noticias detrás de las noticias ha oído hablar del grupo Bilderberg, un grupo de hombres poderosos jurados a guardar secreto, y los cuales están detrás de las decisiones que hicieron realidad la Unión Europea, se trata de un grupo que tiene el poder de decidir quién gobierna en qué país y cómo el equilibrio de la economía mundial es controlado.
Aquellos de ustedes que nunca han oído de este grupo pueden consultar en el Internet. Hay suficiente material allí para mantenerles leyendo por un tiempo y para ponerles los pelos de punta.
Este grupo esta, en esencia, en el control de los dominios de un grupo mucho más grande llamado el grupo trilateral, que se forma principalmente por estadistas, magnates empresariales y políticos de alto perfil del mundo, y el cual está trabajando activamente en la formación de un gobierno mundial .
Estas investigaciones nos muestran que el gobierno mundial es prácticamente ya un hecho, y la economía mundial ya se está en ciernes.
La presente nota no tiene la intención de expandir en los detalles de este tipo de información. Todo esto está disponible en el Internet para aquellos de ustedes que no están conscientes de ello. Todo lo que necesitas hacer es escribir grupo Bielderberg o grupo trilateral en cualquier fuente de búsqueda en la Web.
Pero todavía hay mucho más. No creo que tengamos que hablar de guerras y rumores de guerras. Esto lo vemos en las noticias todos los días, pero hay mucho más acontecimientos que los que se ven a simple vista en las noticias, nunca en la historia ha estado el mundo tan cerca de una guerra termonuclear como lo esta hoy día, sin embargo, para enterarnos de estas cosas tenemos que ir más allá de los medios de comunicación patrocinados y sancionados por el estado, pues estos tienen el propósito de mantenernos distraídos con los últimos chismes o eventos y acontecimientos mundiales.
No necesitamos hablar sobre las catástrofes mundiales, pues nos enteramos a diario de nuevos desastres en todo el mundo. Oímos hablar de volcanes en erupción por todas partes, los expertos no saben a qué atribuir esta cadena de eventos. Nunca ha habido tantos volcanes activos en toda la historia del mundo. La frecuencia de los terremotos en todo el globo terráqueo no tiene precedentes, y siguen creciendo en magnitud causando grandes daños donde quiera que se producen. También estamos familiarizados con las tormentas meteorológicas frecuentes que mantienen los grupos de ayuda y las organizaciones de socorro ocupados, pasando de una zona de desastre a otra, y muchos de ellos quedándose sin recursos.
Muchas personas religiosas dicen que Dios está enojado con nosotros; estos necesitan leer las Escrituras y darse cuenta de que todo es parte de la profecía. Estos acontecimientos están supuestos a suceder
Se ha hecho común el escuchar del hambre en el mundo, las hambrunas, las plagas, las enfermedades, las epidemias. Todo esto va a pasar con mayor rapidez cada vez, y la tendencia va a continuar hasta el final.
Jesucristo viene en las nubes para reunir a los elegidos (Mateo 24:30-31) (Apocalipsis 1:7). Y las Escrituras claramente anuncian todos los eventos que están teniendo lugar hoy día, y los cuales son los precursores de su venida.
Puede ser que Él se demore un poco mas en su venida, y es probable que algunos de nosotros no llegue a verlo aparecer en todo su poder en el cielo, pero el hecho de que la Biblia nos da una descripción clara y precisa de los acontecimientos que tan notablemente están teniendo lugar hoy día, muchos de cuyos eventos fueron profetizados hace más de tres mil años. Estos hechos por sí solos deberían ser suficientes para ponernos en alerta, y guiarnos a asegurarnos de que estamos preparados para la venida de Cristo Jesús. Pues sólo unos pocos serán recogidos.
Yo quiero ser uno de ellos, y seré uno de ellos, y quizás tú preguntes, ¿que me hace estar tan seguro?
Lo que me hace estar tan seguro es el hecho de que obedezco sus mandamientos, de que le sigo de cerca, que hablo con él varias veces al día y trato de serle fiel a Él y a su palabra, pero sobre todo, el hecho de que en mi imperfección Dios me ha hecho perfecto en Él.
Los esfuerzos que yo pueda hacer, no me ayudan, las obras que yo haya hecho para Él no me ayudan, las iglesias que he plantado, no me ayudan, las personas que han venido a él a través de mi labor tampoco me ayudan. Lo único que me da esa seguridad, es su gracia y el regalo de la salvación que él me dio cuando vine a él con un corazón arrepentido, y en lágrimas y sollozos clamé por su misericordia y su perdón, el día que di mi vida a Él y Él se convirtió en mi Señor y mi Salvador.
Haz lo que yo hice, y atrapa la seguridad de la vida eterna, en su gloria.
El tiempo apremia. Prepárate.
José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús
Me imagino que muchos de ustedes ya están pensando en lo que pensé mientras escuchaba estas palabras. Yo estaba estupefacto, y pensé en Jesús y sus advertencias en la Biblia, y pensé en el libro de Apocalipsis y la marca de la bestia (Apocalipsis 13:16-17)
Y sé que puede sonar un poco exagerado, pero puedo ver como esta tendencia ocurrirá más a menudo cada día con el cambio en la industria bancaria hacia un medio más electrónico de transacción.
Sobraría decir que he tenido que sucumbir a sus requerimientos o hubiera perdido mi número de teléfono el cual es mi contacto de acceso a los pastores y organizaciones de todo el mundo. Y, por supuesto, estoy buscando una alternativa, pero creo que si encuentro una, no pasará mucho tiempo antes de tener que someterme al mismo tipo de demanda por parte de otra empresa.
Sin embargo esto no es todo. Porque aun hay más.
Todos podemos observar las presentes controversias en el cuerpo de Cristo, el torbellino en que se encuentra hoy día, algo impensable hace apenas veinte años. Cada día surgen doctrinas nuevas, nuevas denominaciones, nuevas sectas, las cuales surgen y son popularizadas, corrientes herejes la mayoría de ellas, y en flagrante violación del evangelio de Dios.
La forma más reciente de ataque de Satanás ha llegado en forma de la iglesia emergente, la cual está dirigida a los jóvenes y a los ingenuos, con su hermenéutica posmoderna simplemente enfocada en la deconstrucción de la exégesis de la Biblia.
¿Es esto radical o qué? Y los Jóvenes de quince a veinte cinco años están siendo enamorados y atraídos en manadas hacia esta oscura filosofía de mentiras, la cual utiliza la tecnología como una herramienta de motivación para atraer a una generación que se siente como en casa y familiar con ese lenguaje, y mucho más atraídos por ella que por el arreglo tradicional y la actitud pasiva de los métodos de la iglesia clásica.
La influencia de esta flexible y atractiva corriente es desconcertante, y los grupos emergentes están apareciendo incluso dentro de las iglesias tradicionales, muchas de las cuales lo ven como una manera de atraer a los jóvenes. y el peligro no está tanto en su doctrina como en su práctica, pues cada iglesia emergente naciente muestra una declaración de fe que puede parecer totalmente creíble e inofensiva, sin embargo, sus aplicaciones convierten la verdad del evangelio en una verdad parcial, una que ‘debe ajustarse a los pensamientos modernos’. "Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su poder. No tengas nada que ver con ellos. "(2 Timoteo 3:5)
Como seguidores de Cristo se supone que tenemos el Espíritu de discernimiento el cual nos permite ver a través de este tipo de engaño, sin embargo, muchos pastores y líderes de la iglesia están cayendo presa de estas tendencias torcidas. " porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos.” (Mateo 24:24)
Sin embargo esto tampoco lo es todo.
Porque hay mucho más. Cualquiera que haya intentado leer las noticias detrás de las noticias ha oído hablar del grupo Bilderberg, un grupo de hombres poderosos jurados a guardar secreto, y los cuales están detrás de las decisiones que hicieron realidad la Unión Europea, se trata de un grupo que tiene el poder de decidir quién gobierna en qué país y cómo el equilibrio de la economía mundial es controlado.
Aquellos de ustedes que nunca han oído de este grupo pueden consultar en el Internet. Hay suficiente material allí para mantenerles leyendo por un tiempo y para ponerles los pelos de punta.
Este grupo esta, en esencia, en el control de los dominios de un grupo mucho más grande llamado el grupo trilateral, que se forma principalmente por estadistas, magnates empresariales y políticos de alto perfil del mundo, y el cual está trabajando activamente en la formación de un gobierno mundial .
Estas investigaciones nos muestran que el gobierno mundial es prácticamente ya un hecho, y la economía mundial ya se está en ciernes.
La presente nota no tiene la intención de expandir en los detalles de este tipo de información. Todo esto está disponible en el Internet para aquellos de ustedes que no están conscientes de ello. Todo lo que necesitas hacer es escribir grupo Bielderberg o grupo trilateral en cualquier fuente de búsqueda en la Web.
Pero todavía hay mucho más. No creo que tengamos que hablar de guerras y rumores de guerras. Esto lo vemos en las noticias todos los días, pero hay mucho más acontecimientos que los que se ven a simple vista en las noticias, nunca en la historia ha estado el mundo tan cerca de una guerra termonuclear como lo esta hoy día, sin embargo, para enterarnos de estas cosas tenemos que ir más allá de los medios de comunicación patrocinados y sancionados por el estado, pues estos tienen el propósito de mantenernos distraídos con los últimos chismes o eventos y acontecimientos mundiales.
No necesitamos hablar sobre las catástrofes mundiales, pues nos enteramos a diario de nuevos desastres en todo el mundo. Oímos hablar de volcanes en erupción por todas partes, los expertos no saben a qué atribuir esta cadena de eventos. Nunca ha habido tantos volcanes activos en toda la historia del mundo. La frecuencia de los terremotos en todo el globo terráqueo no tiene precedentes, y siguen creciendo en magnitud causando grandes daños donde quiera que se producen. También estamos familiarizados con las tormentas meteorológicas frecuentes que mantienen los grupos de ayuda y las organizaciones de socorro ocupados, pasando de una zona de desastre a otra, y muchos de ellos quedándose sin recursos.
Muchas personas religiosas dicen que Dios está enojado con nosotros; estos necesitan leer las Escrituras y darse cuenta de que todo es parte de la profecía. Estos acontecimientos están supuestos a suceder
Se ha hecho común el escuchar del hambre en el mundo, las hambrunas, las plagas, las enfermedades, las epidemias. Todo esto va a pasar con mayor rapidez cada vez, y la tendencia va a continuar hasta el final.
Jesucristo viene en las nubes para reunir a los elegidos (Mateo 24:30-31) (Apocalipsis 1:7). Y las Escrituras claramente anuncian todos los eventos que están teniendo lugar hoy día, y los cuales son los precursores de su venida.
Puede ser que Él se demore un poco mas en su venida, y es probable que algunos de nosotros no llegue a verlo aparecer en todo su poder en el cielo, pero el hecho de que la Biblia nos da una descripción clara y precisa de los acontecimientos que tan notablemente están teniendo lugar hoy día, muchos de cuyos eventos fueron profetizados hace más de tres mil años. Estos hechos por sí solos deberían ser suficientes para ponernos en alerta, y guiarnos a asegurarnos de que estamos preparados para la venida de Cristo Jesús. Pues sólo unos pocos serán recogidos.
Yo quiero ser uno de ellos, y seré uno de ellos, y quizás tú preguntes, ¿que me hace estar tan seguro?
Lo que me hace estar tan seguro es el hecho de que obedezco sus mandamientos, de que le sigo de cerca, que hablo con él varias veces al día y trato de serle fiel a Él y a su palabra, pero sobre todo, el hecho de que en mi imperfección Dios me ha hecho perfecto en Él.
Los esfuerzos que yo pueda hacer, no me ayudan, las obras que yo haya hecho para Él no me ayudan, las iglesias que he plantado, no me ayudan, las personas que han venido a él a través de mi labor tampoco me ayudan. Lo único que me da esa seguridad, es su gracia y el regalo de la salvación que él me dio cuando vine a él con un corazón arrepentido, y en lágrimas y sollozos clamé por su misericordia y su perdón, el día que di mi vida a Él y Él se convirtió en mi Señor y mi Salvador.
Haz lo que yo hice, y atrapa la seguridad de la vida eterna, en su gloria.
El tiempo apremia. Prepárate.
José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús
Suscribirse a:
Entradas (Atom)