lunes, 29 de febrero de 2016

¿Hasta dónde llegaría Dios?

Que todos estamos en necesidad de Dios no es una cuestión discutible, podemos entender por qué tantas personas lo rechazan, lo niegan, lo insultan, lo ignoran, y hacen cualquier cosa para deshacerse de Él.
Ateos en los EE.UU., incluso han ido tan lejos como para organizarse, para hacer proselitismo y tener una convención anual que en esencia se centra en negar la existencia de Dios. Y me pregunto, ¿por qué ir tan lejos? ¿Por qué la necesidad? Obviamente quieren permanecer ateos y asegurarse de que otros aprueben su ateísmo, ya que necesitan esto para convencerse a sí mismos y a otros que ellos tienen la razón.

Porque en realidad, si pensamos con cuidado, no debería haber una agenda para ser ateo, sobre todo si no hay Dios, porque si no hay Dios, no habría necesidad de rechazarlo ni le ignorarlo o negarlo o incluso tener una convención para asegurarse de tener la aprobación de otros en su rechazo de Dios. Simplemente debe ser una cuestión de no hacer nada de Él, sólo vivir el día a día sin conciencia o conocimiento acerca de Dios, sin tener ninguna preocupación acerca de si alguien les cree o no.
Sin embargo, debido a que hay un Dios, y porque ellos saben que Él es y existe, necesitan convenciones y aprobación y conversaciones y programas, debido a que tienen que hacer todo lo posible para silenciar la voz que les dice que están equivocados.
Igualmente tenemos la religión. Tenemos el budismo, el Islam, el hinduismo, el taoísmo, el gnosticismo, el humanismo, incluso el judaísmo y el catolicismo, entre cientos de otras, que se resumen bajo el mismo principio. El cual es que es necesario ganarse el camino a la perfección o a Dios. Estas religiones no argumentan o niegan la existencia de Dios, en cambio, en diversas formas, todas operan en el mismo principio de necesitar construir un camino a Dios, a través de prácticas o ejercicios especiales, o buenas obras, etc.
En este aspecto tenemos la realidad de que existe un punto común entre los religiosos y los ateos, con excepción a los católicos que de alguna manera aceptan la obra de Jesús en la cruz, este punto es el rechazo al Dios de Gracia, y del sacrificio de Jesús Cristo en la cruz una vez para siempre, y del evangelio de la salvación por la fe como un don de Dios. Ellos simplemente no pueden admitir que si existe un Dios, Él sería tan acogedor y tan amable y tan dispuesto a dar tanto por nosotros.
Ahora bien, existe una razón para este rechazo, para esta negación. Esta razón se llama pecado.
El pecado es en efecto, la razon común oculta, que agrupa a todo aquel que rechaza a Dios y a su hijo Jesucristo en cualquier forma o estilo, no importa come le llamen. Porque Dios nos ha dado más que suficientes pruebas, razones y motivos para que todos nosotros estemos corriendo hacia él. Sin embargo, una característica subyacente del ADN del pecado es la negación de que tenemos un problema, y ​​no hay manera de solucionar un problema que no podemos ver. Un paciente canceroso no puede sanarse si él o ella rechazan el tratamiento o si en lugar de un tratamiento que extirpa el cáncer, optan por formas de calmar o suavizar o esconder los síntomas.
Hay un profundo significado en la parábola del hijo pródigo como se presenta en la Biblia, en el libro de Lucas 15: 11-32. Cuando el hijo estaba llegando al padre dispuesto a pedir perdón, su padre lo vio desde lejos, y corrió hacia él y le dio un abrazo y un beso. Observe que "el padre lo vio cuando aún estaba muy lejos", y sintió compasión, y lo amo, y corrió a su encuentro y "le echó los brazos al cuello y le dio un beso"
Dios entiende la presente condición del mundo, y la fuente de nuestro rechazo de él, pero él no puede forzar el amor en nosotros pues esto no sería verdadero amor. Así que aquellos que lo niegan o lo rechazan, o le sustituyen por opciones religiosas, las cuales son menos exigentes y más dispuestas a aceptar los estilos de vida pecaminosos; aquellos que continuarán haciendo estas cosas, viviendo estos estilos de vida, ellos han elegido lo que piensan que es mejor para ellos, Han elegido vivir sin Dios.
Por supuesto, muchos necesitan crear una excusa para sentirse bien al rechazar a Dios, y acusaran a Dios de ser despiadado, o inhumano, o alejado de la vida del hombre, o muchas otras versiones de razonamiento, sin embargo, estas excusas toda se fundamentan en la misma razón, aman la vida que el mundo ofrece más de lo que aman a Dios.
Pero algunos se despiertan a la verdad, y se dan cuenta que "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí me muero de hambre! 'V17
Y cuando tornas la cara hacia Dios el padre, Él te ve desde lejos, y corre hacia ti y te abraza y te da un beso y pone un anillo en tu dedo y una nueva túnica y sandalias en tus pies.
 Y él y todo el cielo van a celebrar pues él dirá "mi hijo estaba muerto, y ha revivido; se había perdido, y ahora lo he encontrado" v32.
Dios creo la manera de ser encontrado, y no hace falta ningún sacrificio de nuestra parte para trazar nuestro camino a Él, ya Él lo ha marcado claramente para nosotros, sin embargo, nuestra naturaleza rebelde oscurece este camino hacia Él. Jesús dijo, yo soy el camino la verdad y la vida.
Todas las formas de religión, incluyendo el ateísmo buscan, a un nivel subconsciente el perpetuar el estilo de vida, y rechazar los cambios drásticos que implican el admitir la realidad de Dios y someterse a Él.
 Y todo lo que necesitas es abrir tus ojos, y, por lo menos, considerar la posibilidad de que no hay más que una sola verdad, y que Jesucristo es el resplandor de esa verdad. Si esto despierta tu curiosidad, entonces, sólo tienes que preguntar. Pide a Jesús y Él te mostrará, y El hará esa verdad visible para ti, y Él te mostrara el camino.
Y si eres sincero en tu búsqueda, si realmente, desde el fondo de tu corazón le pides a Jesús que se revele a ti. Entonces experimentarás el más sorprendente encuentro de tu vida, la sacudida más radical de su sistema de creencias, y la transformación más explosiva de toda tu existencia.
Jesús es el Señor
¡Ser bendecido!

José A. Luna

Siervo de Jesucristo

viernes, 9 de octubre de 2015

¿Puede Dios cambiar de opinión?

En una reciente conversación con un querido amigo y hermano en Cristo, la idea de que Dios puede cambiar de opinión salió a la luz, y yo no podía dejar de pensar en el significado de esta declaración, ya que si podemos estar de acuerdo en que Dios es soberano y que Él es omnipotente (todopoderoso) y omnisciente (todo lo sabe) entonces estaríamos declarando una gran contradicción, pues sólo el hecho de que todo el mundo en el cristianismo está de acuerdo en que Dios es omnisciente causa una colisión con esta afirmación, porque por cuanto Dios no habita en el reino del espacio tiempo el cual Él creó para nosotros los seres humanos, Él puede ver cada instancia de tiempo como si fuera el presente, en otras palabras, no hay pasado, presente o futuro para Dios, Él está presente en todo lugar y en todo tiempo y no hay eventos que hayan pasado, estén pasando o pasarán jamás que puedan tomarlo por sorpresa.
El salmista dice antes que una palabra esté en mi lengua, Señor, lo sabes todo (Salmo 139: 4). Y si Dios conoce cada evento que alguna vez se llevará a cabo y cada instancia del pasado, ¿cómo podemos reconciliar esto con que Él cambie de idea acerca de algo?
Dios nos hizo a su imagen, y él nos hizo perfectos, pero esta perfección se vio empañada por la caída del hombre, y con esta llegó el robo, la mentira, el engaño, y los cambios de opinión, así como los muchos otros cientos de defectos limitantes que habitan con nosotros en esta carne corrompida en que vivimos. De hecho, hasta el pasado reciente, y aún hoy en muchas sociedades, una persona que constantemente cambia de parecer se considera inconsistente, poco fiable, y débil de mente, y una persona que por defecto no cumple su palabra, es aún hoy considerado irresponsable.
Ahora bien, el caso particular que mi amigo y yo estábamos discutiendo no necesariamente coincide con esto, porque estábamos hablando de que Dios quería destruir a los israelitas en el desierto cuando construyeron un becerro de oro en la ausencia de Moisés. En una conversación con Dios Moisés aparentemente lo convenció de no hacerlo. (Éxodo 32: 9-14)
Si esto hubiera sido así, ¿no estaríamos nosotros rascándonos la cabeza? Porque si Dios conoce todas las cosas, Él sabía que los israelitas iban a hacer el ídolo, y que Moisés intercedería por ellos, y que Él les perdonaría, y si Él ya sabía todo esto, entonces es imposible que pudiéramos decir que Él cambió Su parecer, porque en este caso su mente estaba ya hecha para perdonarlos al clamor de Moisés.
La Biblia también nos enseña que Dios es inmutable, Él no cambia, Él es el mismo ayer, hoy y para siempre, y si este es el caso, cambiar de parecer no puede conciliarse con su carácter.
Malaquías 3:6 declara: "Yo, el Señor no cambio. Por esto, hijos de Jacob, no son destruidos." De igual manera, Santiago 1:17 nos dice: "Todo don bueno y perfecto viene de lo alto, y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación." y Números 23:19 nos dice: "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. ¿Habla y luego no actúa?, ¿Promete y no cumple?" Estos versículos afirman claramente que Dios no cambia su parecer. Él no puede, y él no lo hace, eso sería una contradicción en sí misma.
El problema con la interpretación de la Biblia en muchos casos se presenta con la traducción de algunas palabras del idioma hebreo original, por ejemplo en los casos de Génesis 6: 6, Jonás 3:10 y Éxodo 32:14 tenemos la misma situación; Dios parece estar cediendo, o más bien arrepintiéndose, lo que contradice claramente la doctrina de la inmutabilidad. Sin embargo, si vamos directamente a la original hebreo descubriremos que la palabra traducida arrepentirse o ceder es más bien utilizada en hebreo como "lamentarse", lo que significa simplemente una pena angustiosa por algo que ha tenido lugar.
Los seres humanos somos miopes y profundamente ignorante de la mente de Dios, y cuando leemos algo que suena como que Él está cambiando d opinión, eso es lo que asumimos en la lectura. Dios siempre sabía exactamente lo que iba a hacer, y Él hace lo que hay que hacer para cumplir su propósito. (Isaías 46: 10-11).
Dios esperaba que Moisés le clamaría en nombre de su pueblo, y él estaba dispuesto a perdonar. Dios a menudo lamenta la manera su creación actúa, y Él lo expresa en muchos lugares a lo largo de las Escrituras, pero Dios es consistente en su diseño y por lo tanto él no puede cambiar de opinión.
Que el Dios inmutable le lleve siempre a una mayor comprensión de su carácter.
A Él sea la gloria y el honor y la alabanza
José A. Luna

Siervo de Cristo Jesús

sábado, 26 de septiembre de 2015

Doctrina Biblica y los Falsos Creyentes


Una de las razones por las que amo tanto la Biblia, es porque es un libro perfecto, no deja una idea o un concepto o una doctrina a mitad de camino. A veces podemos no entender, o quizás necesitamos más revelación, o porque es necesario escudriñar, nos cansamos de la investigación y dejamos la enseñanza sin terminar; pero todo está allí.
Tomemos por ejemplo la doctrina del falso creyente; tan claro como se explica esta doctrina en la Biblia, cada iglesia local tiene unos cuantos de estos, que están allí, pero no pertenecen en ella, incluso hay muchos maestros y predicadores e incluso académicos que quizás pueden recitar cada palabra de la Biblia y sin embargo, no pertenecen a Cristo. Esta doctrina, sin embargo, parece ser poco atendida por los pastores y líderes de la iglesia.
Y a pesar de la manera sencilla en la que las Escrituras nos enseñan al respecto, e incluso cómo identificarlos, tendemos a pasar por alto esta enseñanza y dejamos de ayudar a los muchos que están profesando a Cristo y todavía irán al infierno.
En esta enseñanza en particular, tenemos por ejemplo las palabras de Jesús en Mateo 12: 43-45, un espíritu impuro desocupa un alma y luego regresa con otros siete espíritus. Sabemos que un espíritu impuro no dejará un lugar de manera voluntaria; aquí es evidente que el espíritu había sido expulsado de esta persona y enviado "a lugares áridos", y que al regresar, encuentra la "casa vacía" volviendo así con otros siete espíritus peores que él. Este es el caso de una persona que consiguió ser limpiada, pero su cuerpo no fue ocupado por el Espíritu Santo.
Mientras que esta enseñanza no parece estar refiriéndose a una persona que estaba profesando la fe, podríamos vincularlo con 1 Juan 3:10 y ver cómo una persona puede parecer haber venido a Cristo, pero mantenerse sin cambios, esta es una condición sobre la cual la mayoría de las iglesias pueden dar testimonio.
Más aun 1 Juan 2:19 nos habla de aquellos que se fueron de la iglesia, porque "ellos no pertenecían a nosotros" y los cristianos más experimentados pueden recordar una o dos personas que vinieron, se quedaron por un tiempo y luego desaparecieron, o casos en los que alguien llegó e hizo un gran torbellino y luego se “descarrió”, para sorpresa de todos.
Pero hay casos que escapan nuestro discernimiento, en muchos que pueden no sólo profesar a Cristo como Señor y Salvador, pero incluso estar predicando y haciendo milagros y prodigios en el nombre de Cristo, y sin embargo estar tan perdidos como el peor pecador, porque en su mente ellos pertenecen a Cristo, pero en su corazón están lejos de Él. Jesús nos dice en Mateo 7: 21-23 "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos"
Sin embargo, Gálatas 6: 7 nos dice que "Dios no puede ser burlado" porque "El Señor conoce a los que son suyos" (2 Timoteo 2:19)
Es por esto que en 2 Corintios 13: 5 Pablo nos llama a probar nuestra fe, a examinarnos a nosotros mismos, y al igual que esta, muchas otras referencias en la Biblia nos conducen con claridad a entender la verdadera fe y a saber si estamos verdaderamente comprometidos, convertidos, salvos, si somos verdaderos cristianos.
Como podemos ver, esta doctrina es remarcablemente clara, aunque para poder establecer su enseñanza, esta debe ser estudiada a través de toda la Biblia, como cualquier otra doctrina,
Lo que es esencial cuando estudiamos la Biblia, es prepararnos espiritualmente antes de comenzar; entrando en el culto y la adoración, debemos pedir a Dios preparar nuestros corazones para recibir su palabra, que despeje y abra nuestra mente, y eche a un lado toda idea preconcebida o creencia mal-fundamentada, y que nos llene con el Espíritu para aceptar sus revelaciones como estas vienen, incluso cuando a veces puedan contradecir enseñanzas anteriores o ideas aprendidas. Porque sólo a través de la Biblia y en el poder del Espíritu Santo podemos encontrar la verdad.
Echemos hoy a un lado todos los prejuicios e ideas humanas, ponga en un rincón todo lo que ha escuchado o aprendido de los demás; Entonces arrójese a los pies del Dios Todopoderoso y pídale que le enseñe de nuevo, que elimine todo pensamiento legalista o erróneo y le enseñe directamente de su palabra. Luego, tome su Biblia y lea, y si algo es difícil de interpretar pregunte a su pastor o vaya a un anciano en busca de ayuda, pero sea como los de Berea y escudriñe en la palabra de Dios para confirmar que lo que otros le dicen está realmente allí, y lo más importante, escuche al Espíritu Santo, y usted crecerá en la pureza de su enseñanza y en el conocimiento de su Palabra.
Que el Señor esté con ustedes, a medida que crecen en el conocimiento de su Palabra!
José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

martes, 15 de septiembre de 2015

El Temor y El Amor

Me han dicho que de niño yo tenía mucho temor a la oscuridad, y que mis padres sufrieron tremendamente durante los años que llevaba este temor, ya que pasaron incontables noches tratando de consolarme, e incluso a veces se enojaron el uno con el otro a causa este miedo que tenía yo.
También recuerdo que despertaba muchas noches bañado en sudor y temblando de temor, o despertar en un pánico cuando soñaba que caía a un profundo abismo oscuro que parecía no tener fin.
La psicología moderna, probablemente tiene un nombre elegante para esto, y es posible que incluso haya una serie de medicamentos para ello. En los días de mi infancia teníamos una manera más práctica para hacer frente a estos temores.
Sin embargo la psicología moderna no tiene en cuenta el hecho de que vivimos en un mundo espiritual que precede al natural, y que es causal en todos los efectos naturales; además, la psicología moderna opta por ignorar el hecho de que tenemos en nuestro ser un vacío del tamaño de Dios que, comprensiblemente, sólo puede ser llenado por Dios, y que la mayoría, si no todas, las terapias y estudios y experimentos modernos se reducen a tratar de resolver un problema irresoluble, aparte de Dios. Pues la mayoría de las enfermedades o condiciones mentales nacen de éste, sin dudas muy rechazada realidad, los seres humanos necesitan a Dios, y todas las luchas y desafíos y sueños que tenemos para llegar a la cima, para encontrar el verdadero amor o la paz o la felicidad, son sólo un intento de llenar ese vacío dentro de nosotros, que sólo puede ser llenado con Jesucristo, nuestro Señor.
La Biblia nos dice que: No hay temor en el amor. Pero el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor lleva en sí castigo. El que teme no ha sido perfeccionado en el amor. 1 Juan 4:18
Sin embargo, el verdadero significado de este versículo se confunde a menudo, lo que nos está diciendo es que si dejamos que el amor de Dios penetre en nuestra vida, y si nos rendimos a su amor y le reciprocamos ese amor, con todo el  corazón, entonces este vacío, el cual nos impulsa a perseguir sueños irrealizables, tratando de encontrar la felicidad, va a ser satisfecho, va a ser llenado, y entonces nos vamos a sentir completos.
Entonces nos daremos cuenta del verdadero significado del amor y todos los temores serán echados fuera, no habrá más dudas o interrogantes o esa sensación de vacío.
El temor es una consecuencia de la inseguridad, de no saber, de la incertidumbre, de la duda. Y este temor puede expresarse en rabia, la ira, la intimidación, los celos, la posesividad, la impulsividad, la gula, tendencias adictivas, y así sucesivamente, y sin embargo, la raíz de este temor es nuestro deseo de satisfacer una necesidad espiritual esencial: la necesidad de Dios .
No entender esta necesidad es lo que nos lleva a la persecución de la satisfacción a través de tantos otros medios; y para cada individuo esta búsqueda se manifestará de diferentes maneras, esta es la razón por la cual, muchas personas persiguen el lujo, o la fama, o de alta educación, y aunque nada de esto es malo por sí mismo, la búsqueda incontrolable y obsesiva de ellos lo es. Algunas personas se vuelven alcohólicas, otros se convierten en depredadores sexuales, otros son arrastrados por la codicia. Y muchas personas se mueven constantemente de un experimento a otro, al no encontrar satisfacción en ninguno de ellos.
En esencia, la búsqueda de la auto-realización mueve el mundo de hoy, es sólo que en su mayoría, todo el mundo la persigue por la razón equivocada, para satisfacer una necesidad que sólo puede ser satisfecha por Dios a través de Jesús. Y aunque muchos se han dado cuenta de que espiritual es el camino a seguir, todavía se estremecen ante la idea de que Jesús es la solución, pues admitir tal cosa implicaría reconstruir todo su sistema, descartando su visión de la vida y debiendo sustituirla por una nueva cosmovisión, sería como volver a nacer. Esto no presenta ningún atractivo al mundo, les parece de mal gusto, incluso vergonzoso.
Esto implicaría echar el orgullo a un lado y admitir que toda su vida se ha basado en una mentira, de aquí que exista tal resistencia, tal oposición radical a los mismos.
Les es mucho más sencillo negar y denunciar el cristianismo como una religión arbitraria e intolerante, llena de dogmas e imposiciones duras, es más fácil arremeter en contra de Dios y Jesús, echarlo fuera de la escuela y el gobierno y el hogar, y cerrar la puerta detrás de Él, pues vivir en la negación parece mucho más divertido.
Sin embargo, esto es a lo que se reduce, vivir en la negación, cerrando la puerta a la posibilidad de que Jesús es la solución y la respuesta a todas nuestras interrogantes
Así que, experimentan en las religiones orientales, o las prácticas de la nueva era, y flotan de un intento a otro para encontrar una respuesta a su hambre espiritual. Y a medida que pasa el tiempo, el miedo aumenta, y el vacío se siente más vacío, y algunos caerán en la depresión o incluso se quitaran la vida. Algunos, sin embargo, deciden abrir sus mentes a la luz de Jesús, y la gracia de Dios les visita, y encuentran las bendiciones de la salvación, y la aparentemente elusiva respuesta que habían rechazado durante tantos años se ve tan clara.
Y cuando nos enamoramos de Dios, entonces podemos descubrir el amor que Dios tiene por nosotros, el cual ha estado siempre allí, invitándonos a venir a Él. Y al exteriorizarse, este amor comienza a afectar la vida de otros, que han estado luchando con las mismas interrogantes. Y el temor desaparece, cuando el amor toma las riendas, en Cristo Jesús.
José A. Luna

Siervo de Cristo Jesús

jueves, 10 de septiembre de 2015

Evidencia de la Fe

La Iglesia de Jesucristo está compuesta de pecadores que se han arrepentido de sus pecados y se encuentran, por la gracia de Dios, refugiados en los pies de Jesús, pecadores que a través de reconocer su quebrantamiento y su necesidad de redención, fueron justificados por la fe en el sacrificio de Cristo, y su poder para limpiarnos y hacernos justos delante de Dios.
Sin embargo, el haber confesado a Cristo Jesús como Señor y Salvador y asistir regularmente a los servicios y actividades de la iglesia, y aun ser activo en otras áreas de servicio no determinar plenamente la condición espiritual de una persona y su morada final.
La Biblia es muy clara acerca de quiénes han sido verdaderamente redimidos, cuyos nombre están escritos en el libro de la vida, quienes realmente pertenecen a Cristo; pero de alguna manera esta parece ser una doctrina elusiva para los redimidos. Y si bien no debería haber confusión en absoluto, millones de profesantes viven engañados acerca de su salvación, y muchos otros viven en la duda acerca de su verdadera condición en Cristo.
La justificación por la fe es enseñada por Jesús y por cada uno de los escritores del Nuevo Testamento, y también lo es también la santificación. Y estas dos doctrinas están entrelazadas, unidas entre sí y juntas revelan una verdad imprescindible acerca de la verdadera salvación.
La parábola del banquete en Mateo 22:1-14 es una de esas ocasiones en que Jesús enseña claramente quien pertenece en el cielo y quien no, en esta parábola nos damos cuenta de cómo los que fueron invitados originalmente y rechazaron la invitación se quedaran fuera, estos son los herederos naturales de la promesa, y las puertas están abiertas a todos los demás "buenos y malos" estos son los herederos espirituales de la promesa de Abraham. Jesús nos está diciendo que los originales invitó los israelitas que rechazaron la invitación están siendo dejados a un lado, y bajo el nuevo pacto se está dando la bienvenida a los nuevos huéspedes, los gentiles y los israelitas que aceptaron la invitación. Sin embargo, entre los que entraran a la boda hay algunos que no tienen ropa de la boda, aquellos que han aceptado la invitación, pero rechazan las condiciones establecidas para la boda. Estos también estarán siendo rechazados por Dios.
Romanos 3:21-26 explica a fondo la doctrina de la justificación por la fe, y nos ayuda a comprender que todo el que cree es justificado, hecho justo por Dios a través de Cristo. Sin embargo, la comprensión de la palabra creer en esta declaración es de gran importancia para entender quien realmente es justificado, porque creer no es sólo un asentimiento de una declaración, sino una convicción transformadora que trae arrepentimiento y provoca un cambio radical en la vida de un persona. El Creer declarado en cada una de las palabras de Jesús a través de los evangelios es una profunda reestructuración de la visión del mundo de un individuo, y una renovación completa de su naturaleza, causada por la obra del Espíritu Santo en su vida. Este creer provoca un cambio completo de la mente, que no deja lugar para mirar atrás a la vieja vida, y se genera un nuevo conjunto de deseos y motivos para existir, un nuevo propósito para vivir.
La palabra específica utilizada por Jesús es nacer de nuevo, porque esto es exactamente lo que se lleva a cabo tanto física como espiritualmente cuando esta convicción invade nuestro cuerpo.
De modo que la justificación por fe deja huellas evidentes, que son muy remarcables. Es imposible que un redimido sea la misma persona una vez que el arrepentimiento y la redención ha tenido lugar, por lo que si no hay evidencia de cambio no hay arrepentimiento, y no hay redención.
Ahora, una persona no necesariamente siente estos cambios en él o ella de inmediato, aunque habrá un nuevo conjunto de deseos y un rechazo consciente de las cosas viejas; pero a otras personas, estos cambios les serán evidentes.
La doctrina de la santificación también es enseñada por Jesús en muchas de sus enseñanzas y parábolas, en Mateo 6:19-24 Él habla de acumular tesoros en el cielo, donde la polilla y el orín no pueden destruir; Él nos dice que los ojos son la lámpara del cuerpo, y que es mejor perder un brazo que terminar con ambos brazos perdido en el infierno.
La Biblia nos enseña en Santiago 2:14-26 que una fe que no es activa es una fe muerta, y que la única fe válida es la que es evidente a través de las obras de amor y compasión, y el compromiso continuo y la cercanía a Dios.
Pablo nos dice: Por lo tanto, mis queridos amigos, como siempre habéis obedecido; no sólo en mi presencia sino mucho más ahora en mi ausencia; seguid trabajando en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el actuar con el fin de cumplir su buena voluntad. (Filipenses 2:12-13)
Mientras que algunos casos son evidentes, sólo Dios conoce a los que son salvos y los que no lo son, sin embargo, cada individuo puede saber si es de Dios o no, porque Dios no nos dejara en la oscuridad si clamamos a Él para que escudriñe nuestros corazones y nos muestre la culpa que aun podría estar obstaculizando nuestra perfecta comunión con Él. Muchos de los que se llaman cristianos prefieren vivir en el autoengaño, antes que renunciar a sus estilos de vida; Ellos viven la triste decepción del joven rico que vino a ver a Jesús, con el deseo de asegurar un lugar en el cielo, pero se aferraba a sus ídolos.
Dios no comparte su gloria con nadie, de modo que; o nos sometemos a Él verdadera y plenamente, o vivimos en rebelión, dándole servicio de labios y engañándonos a nosotros mismos respecto de nuestra verdadera condición espiritual. Si usted tiene alguna duda hoy, pídele que te limpie y te renueve; si eres sincero, Él te dará seguridad de su amor y la evidencia de tu salvación.
No hay espacio para medio cristianos en el cielo

José A. Luna

Siervo de Cristo Jesús

domingo, 6 de septiembre de 2015

He Aqui Un Gran Misterio


He Aquí un gran misterio; el hombre hace lo que quiere, él es absoluta e innegablemente libre en cada paso que da, en cada pensamiento que piensa, en cada decisión que toma, y ​​sin embargo, Dios es soberano, Él reina sobre todas las cosas, sobre cada pensamiento, sobre cada paso y cada acción del hombre, y todo lo que un hombre hace ha sido ordenado por Dios. Y preguntarías "¿cómo puede ser esto; esta es una gran contradicción? ", sin embargo, no lo es, es sólo una de esas cosas demasiado altas para nosotros, la cual está más allá de nuestra comprensión. Muchos dirán que porque el hombre es libre, él elige si se acerca a Dios o lo rechaza, y yo digo que eso es cierto; otros dirán que porque Dios es soberano, Él ordena cada acción del hombre y el escoge darle el regalo de la salvación o dejarlo a la deriva a la condenación, y yo digo que también esto es cierto. Y alguien me va a decir: “esto no es posible! Muéstrame donde dice eso en las escrituras”, entonces yo los refiero a Juan 3:16; Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Y a Juan 6:44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae. Y yo lo resucitaré en el último día. También los  remito a Proverbios 16: 9. El corazón del hombre piensa su camino, pero el Señor establece sus pasos. O podemos guiarlos a Josué 24:15, o a Apocalipsis 3:20, y luego al Salmo 37:23, y Efesios 1: 4-5. Y así existen cientos de versículos de las Escrituras los cuales nos guían a través de esta extraordinaria verdad, el destino del hombre es su propio hacer, sin embargo, Dios ha predestinado en cada detalle cada respiración que el hombre toma.
Charles Spurgeon nos lo dice de esta manera: Los que piensan que la predestinación y el cumplimiento del propósito divino es contrario al libre albedrío del hombre, no saben lo que hablan ni lo que afirman. No sería ningún milagro el que Dios efectuara su propio propósito, si El estuviera tratando con palos y piedras, con granito y con árboles; pero este es el milagro de los milagros, que las criaturas son libres, absolutamente libres, y sin embargo, el propósito divino prevalece. Aquí hay sabiduría. Se trata de una profunda inescrutable verdad. El Hombre camina sin una traba, más cada pisada la da en los mismos pasos que Dios ordenó que él pisaría, tan ciertamente como si esposas le hubiesen sido puestas en manos y pies. Y, ciertamente, el hombre elige cómo vive y en muchos casos incluso la forma en que muere, él elige carrera, estilo de vida, los amigos, la ropa, las actitudes y el futuro, él es libre de elegir si estudiar o no, casarse o tener hijos, elige la educación , trabajo, e incluso el lugar en que vive, él elige el honor o el deshonor, la autorrealización o la autodestrucción, y así sucesivamente, sin embargo, Dios determina qué caminos el hombre caminará, que vida vivirá, incluso, la mujer con quien va a casarse y quiénes serán sus hijos. La más sencilla ropa que el hombre se pone, de hecho, es determinada por Dios.
Un hombre decide si seguir a Dios o si llevar una vida de oscuridad, y su elección lo llevará a la gloria o a la condenación, y todo es su propia decisión. Isaías 55: 6-7, Sin embargo, Dios elige a los que van a caminar con Él, a los que buscarán un camino de justicia, Romanos 8: 28-30;
Considere Romanos 11:33, ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, y sus caminos intrazables! O podríamos citar el Salmo 139: 1-5Tu me examinas, Señor, y me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; percibes desde lejos mis pensamientos. Tu escudriñas mi andar y mi reposo; estás familiarizado con todos mis caminos. Antes que este la palabra en mi lengua, Señor, ya la sabes toda. Tu protección me envuelve por detrás y por delante, y pones tu mano sobre mí.
Cuando entendemos que la sabiduría del Señor está demasiado alta para que pretendamos poder alcanzarla, que su soberana voluntad prevalece sobre todas las cosas, y que en su gran compasión y amor, como un padre cariñoso y piadoso, él sólo desea lo mejor para nosotros, entonces vamos a buscarlo con todos nuestros corazones, libremente y porque así lo deseamos, siempre entendiendo, y no tratando de comprender que Él nos ha escogido para que lo adoremos, porque él ya había predestinado que lo buscáramos.
El Señor te bendiga y te guarde, el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te conceda la paz!
José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús!

jueves, 21 de mayo de 2015

El Que Quiera Ser Mi Discipulo!

El que quiera ser mí discípulo, niéguese a sí mismo y tome su cruz y sígame. Este es un mandamiento simple y directo de la boca de Jesús en Mateo 16:24, sin embargo, uno muy ignorado en los círculos cristianos modernos. Negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz, seguir a Jesús. Sin embargo, aunque todo aquel que se hace llamar cristiano proclama ser un seguidor de Jesús, no todos proclaman ser sus discípulos. Y este es el verdadero centro del Cristianismo. Si usted no es un discípulo de Jesús, no estoy seguro de que debería llamarse cristiano; quizás un simpatizante de Jesús, o un admirador de Jesús. Pero ciertamente no cristiano.
Como podemos ver, hay tres partes en este mandamiento. Así que vamos a mirarlos de forma individual, y si Dios lo permite, vamos a ser capaces de extraer de esto un entendimiento más claro sobre el discipulado.

Negarnos a nosotros mismos.

La traducción al español del término griego aparneomai, que es traducido negar, tiene el significado más preciso de “desconocer”, o “dejar de conocer”, o “dejar de pertenecer” o “renunciar”. Y en el contexto dado en el texto, este transmite una sensación de disociación de uno mismo o de los intereses personales y deseos personales, con el fin de servir a un propósito superior; Se convierte en una auto-negación del derecho de buscar el beneficio personal a expensas de los demás, una negación de la auto-absorción y el hedonismo, a favor de una visión del mundo centrada en los demás.
Cuando nos negamos a nosotros mismos vivimos y respiramos y nos movemos con otros en mente, ponemos el interés de los demás antes que el nuestro y mantenemos una gran reserva de ramas de olivo al alcance de nuestras manos, en nuestra auto-negación aprendemos a tener un corazón compasivo y misericordioso, y tratamos de utilizar nuestra capacidades y nuestros recursos para bendecir a otros, aprendemos a vivir por el bienestar físico y espiritual de los demás.
Ahora bien, negarnos a nosotros mismos no significa negar nuestra personalidad o nuestra identidad, no significa retirarnos del mundo, o abrazar el ascetismo, Más bien, es dar la espalda a la idolatría del egocentrismo y auto-valía, es dar la espalda a todo pensamiento o actividad auto-centrista y, a la vez reflejar toda atracción hacia los demás, en lugar de hacia nosotros mismos.
Pablo nos dice en Gálatas 2:20 He sido crucificado con Cristo, y ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí, y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios que amó mí y dio su vida por mí.
Este versículo está indicando que nuestra generosidad viene de la fe en el más humilde maestro del desinterés. Porque Cristo pagó el precio más alto en una entrega desinteresada a la muerte por nosotros. Y esta es una actitud que puede ser aprendida, una reconversión de nuestro sistema de creencias para responder a las necesidades de los demás en lugar de las nuestras.
Ser crucificado con Cristo implica que nuestro viejo hombre ha fallecido con nuestra entrega a Cristo, con nuestra nueva vida resucitada con Él, y por lo tanto no tiene que retener los impulsos de nuestra antigua vida, ya que son remanentes de los viejos hábitos, los cuales pueden ser limpiados de nuestro sistema a medida que caminamos con Cristo.

Tomar nuestra cruz

La crucifixión era un estilo popular de ejecución utilizado por los romanos en los tiempos de Jesús, era tan cruel y dolorosa que era prohibido utilizarla contra sus propios ciudadanos. El sujeto, sería atado o clavado en una cruz de madera, manos y pies, y su propósito era causar una muerte lenta y dolorosa, ya que esta posición mantenía los pulmones de la persona crucificada comprimidos, lo que limitaba su capacidad para respirar. En esta posición, la víctima tenía que levantarse a sí misma para poder respirar, desgarrando así las heridas en las manos y los pies. Con el tiempo, ya sea los pulmones colapsarían o la persona no tenía la energía para levantarse a sí misma por mucho tiempo, por lo que moría de asfixia. Normalmente la persona sería azotada violentamente antes de la crucifixión lo que le causaba gran pérdida de sangre, exacerbando así la crucifixión y, a menudo acelerando la muerte. En muchos casos las piernas serían destrozadas con una barra de hierro para acelerar aún más el proceso de la muerte
Cuando una persona era condenada a ser crucificada, tenía que llevar la cruz hasta el lugar de la ejecución. Esta práctica estaba destinada a humillar a los condenados, y como una forma adicional de castigo, y para drenar la energía y la vitalidad de la víctima.
La implicación cultural de Llevar la cruz, era como un anuncio de la culpabilidad de los condenados, y de la justicia que se aplicaba a su culpabilidad. También servía como un elemento de disuasión a los demás.
Cuando Jesús nos llama a tomar nuestra cruz Él nos está diciendo que crucifiquemos nuestra vieja manera de vivir, de morir a las demandas del mundo y a nuestras ambiciones egoístas. En Lucas 9:23 este mismo versículo está escrito “lleve su cruz cada día”. Lo cual Significa mantener diariamente, la renovación de nuestra mente, reconociendo nuestra nueva condición de nacimiento, y negándonos a sucumbir a los viejos patrones de vida.
Pablo nos dice en Gálatas 5:24, ahora los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos, y en Colosenses 3: 1,5 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros. . . .. .
En 1 Corintios 15:31 Pablo nos dice "cada día muero" lo que implica que todos los días el recordaba el sacrificio de la cruz, y lo que este implicaba para su nueva vida. Y él nos está diciendo que vivamos de esta manera, porque somos una nueva creación, porque la vieja vida está muerta, y todas las cosas se han hecho nuevas. 2 Corintios 5:17.
Así que finalmente, llevar la cruz, implica llevar el estandarte de nuestra nueva vida en Cristo en exhibición para que todos la vean, y no tener miedo de gritar en voz alta que Jesucristo es Señor, y echar a un lado por completo nuestros patrones pasados ​​de la vida, vivir por Cristo y para Cristo. Blandiendo nuestro amor y generosidad y la bondad y el perdón, la compasión y el sobreabundante gozo de vivir en Cristo, y estar dispuestos a perder la vida por Él, sin importar lo que otros piensen, mas estar siempre activos y expresivos, en demostración de nuestra pasión por Cristo.

Seguir a Jesús

Después de haber leído las palabras anteriores, tomaría poco esfuerzo explicar el significado de seguir a Jesús. Sin embargo, es necesario que escribamos algunos detalles sobre este aspecto.
Cuando Jesús caminó a través de los valles y montes de Israel. De Nazaret a Cafarnaúm, de la Decápolis a Jerusalén. Miles de personas lo siguieron por todas partes. Sin embargo, la mayoría de las personas en estas multitudes le seguían por curiosidad o intereses personales.
La Biblia nos dice que: Una gran multitud lo seguía, porque veían las señales que estaba realizando en los que estaban enfermos. (Juan 6: 2), y grandes multitudes lo siguieron, y los sanó allí. (Mateo 19: 2) Jesús se retiró al mar con sus discípulos; y una gran multitud de Galilea lo siguieron; y también de Judea. (Marcos 3: 7)
Sin embargo, Jesucristo nos llama a considerar el costo de ser su discípulo. Lucas 14: 25-33
Hay docenas de versículos en la Biblia acerca de seguir a Jesús, sin embargo, sólo 12 hombres fueron elegidos como sus discípulos. Y cada uno de ellos fue seleccionado en consulta con Dios. Lucas 6: 12-16 nos dice que después de orar toda la noche Jesús bajó de la montaña en la mañana y escogió 12 discípulos.
En Juan 15:16 Jesús dijo a sus discípulos, ustedes no me eligieron a mí, sino que yo os  elegí a ustedes, y los he nombrado para que podáis ir y ser fructíferos. Efesios 1: 4, Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia. Romanos 8:29, Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo
La Biblia es abundante en evidencias de que no somos nosotros los que elegimos a Cristo, sino que Él nos elige para justicia y santidad. Él Le dijo a Pedro y Andrés "síganme" Lucas 5:10, Él le dijo a Juan y a Santiago, "síganme" Mateo 4:21, y de inmediato dejaron su barco y le siguieron, Él le dijo a Felipe: "Sígueme" Juan 1:43 , también Él le dijo a Mateo: "Sígueme" Mateo 9: 9.
Cuando Jesús nos llama, Él nos toca el corazón, con la luz de la salvación, el Espíritu Santo nos convence de pecado para el arrepentimiento y nuestra justificación se hace realidad, somos instantáneamente transformados en una nueva creación. Y no podemos hacer más que  seguirle. Este es un evento sobrenatural el cual remueve las escamas de nuestros ojos, y rompe nuestro corazón de carne y lo reemplaza con un corazón que puede sentir y recibir el poder del espíritu en nosotros, y que nos da nuevos deseos y nuevas razones para vivir.
Cada cristiano nacido de nuevo en esta tierra, ha sido llamado, y elegido de manera particular, por Jesús, quien nos dice: "sígueme" trayendo al instante una nueva visión y nuevos deseos a nuestras vidas. La gracia de Dios, la misma gracia que purifico a Abraham a Moisés y a David, nos purifica a nosotros, no porque hayamos hecho nada para merecerlo, sino porque así le complació a Dios,
La Biblia dice en Romanos 4: 4-5, Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le acredita como un regalo, sino como una obligación. Sin embargo, para el que no obra, sino que cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
Pero a causa de su gran amor por nosotros, Dios, que es rico en misericordia, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en el pecado - Porque por gracia que hemos sido salvos mediante la fe; y esto no es de nosotros mismos, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2: 4-5, 8-9
Por lo tanto, después de haber visto la evidencia, no debemos más preguntarnos cuál es el significado de este versículo en Mateo 16:24, pues al leer estas notas no nos queda otro recurso, pero inclinar nuestras cabezas y doblar nuestras rodillas y clamar a Dios por su salvación, y alabarle por Su gran misericordia, y renunciar a todo comportamiento pasado y presente que contradice su Palabra, y comenzar de nuevo, una vida de peregrinación y de pasión y santificación, la vida de un verdadero redimido de Dios a través del sacrificio de la sangre de Jesucristo, y podremos descubrir la verdadera alegría de vivir una vida santa.
Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. (Romanos 6:23)

José A. Luna

Un siervo de Cristo Jesús