sábado, 17 de agosto de 2013
El Poder que habita en ti
sábado, 11 de mayo de 2013
Trabajar Correctamente Para Cristo
De quien
todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que
se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su
crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4:16
Tenemos que crecer juntos, en el amor, debemos buscar el beneficio de los demás, buscarnos unos a otros, congregarnos juntos, y juntos buscar a Cristo,
Un ladrillo no está hecho para trabajar por sí solo.
Cada ladrillo de por sí es solo un ladrillo, y tan sólido como podría parecer por sí solo, pronto comienza a corroerse y es destruido por los estragos del tiempo y clima, pero atado a un edificio, este permanece fuerte y sólido junto a los otros, pegado a los otros por la mezcla de concreto y elementos de fijación, y soportara todos los ataques de la corrosión y la erosión y la lluvia y la nieve y los cambios de temperatura.
Cada uno de nosotros es un ladrillo diseñado para ser conectado a esa portentosa casa que es el cuerpo de Cristo, cada uno de nosotros es una piedra viva hecha para crecer y perdurar y volar como las águilas, pero no por sí solo,
Porque cada uno de nosotros es una parte del cuerpo de Cristo, y al mismo tiempo que tenemos que "funcionar correctamente" para Cristo y por la Iglesia también tenemos que trabajar en conjunto con la iglesia.
Y cuando nos edificamos nosotros mismos y desarrollamos una verdadera relación íntima con Cristo, no sólo nos hacemos fuertes y nos acercamos más a Dios, sino que también nos hacemos útiles, y utilizables, como parte de la iglesia.
Por lo tanto, para crecer y fortalecer nuestra relación con Cristo, debemos hacerlo en forma individual y en conjunto con la iglesia.
Entonces llegamos a ser indestructibles, impenetrables, protegidos contra las artimañas y escaramuzas del enemigo, y nos convertimos en una extensión a través de la cual muchos otros pueden seguir el mismo camino.
Este versículo nos muestra que tenemos que ser concertados y mantenernos unidos en un propósito y una visión común, pues cada uno de nosotros ha sido equipado para trabajar por el crecimiento de la iglesia, y cuando hacemos nuestra parte correctamente, todo el cuerpo de Cristo va a crecer con nosotros. De la misma manera, cuando no somos capaces de hacer nuestra parte, no sólo es afectado nuestro crecimiento, no sólo nos debilitamos, pero debilitamos la iglesia y retrasamos su crecimiento.
Tenemos que crecer juntos, en el amor, debemos buscar el beneficio de los demás, buscarnos unos a otros, congregarnos juntos, y juntos buscar a Cristo,
Un ladrillo no está hecho para trabajar por sí solo.
Cada ladrillo de por sí es solo un ladrillo, y tan sólido como podría parecer por sí solo, pronto comienza a corroerse y es destruido por los estragos del tiempo y clima, pero atado a un edificio, este permanece fuerte y sólido junto a los otros, pegado a los otros por la mezcla de concreto y elementos de fijación, y soportara todos los ataques de la corrosión y la erosión y la lluvia y la nieve y los cambios de temperatura.
Cada uno de nosotros es un ladrillo diseñado para ser conectado a esa portentosa casa que es el cuerpo de Cristo, cada uno de nosotros es una piedra viva hecha para crecer y perdurar y volar como las águilas, pero no por sí solo,
Porque cada uno de nosotros es una parte del cuerpo de Cristo, y al mismo tiempo que tenemos que "funcionar correctamente" para Cristo y por la Iglesia también tenemos que trabajar en conjunto con la iglesia.
Y cuando nos edificamos nosotros mismos y desarrollamos una verdadera relación íntima con Cristo, no sólo nos hacemos fuertes y nos acercamos más a Dios, sino que también nos hacemos útiles, y utilizables, como parte de la iglesia.
Por lo tanto, para crecer y fortalecer nuestra relación con Cristo, debemos hacerlo en forma individual y en conjunto con la iglesia.
Entonces llegamos a ser indestructibles, impenetrables, protegidos contra las artimañas y escaramuzas del enemigo, y nos convertimos en una extensión a través de la cual muchos otros pueden seguir el mismo camino.
Este versículo nos muestra que tenemos que ser concertados y mantenernos unidos en un propósito y una visión común, pues cada uno de nosotros ha sido equipado para trabajar por el crecimiento de la iglesia, y cuando hacemos nuestra parte correctamente, todo el cuerpo de Cristo va a crecer con nosotros. De la misma manera, cuando no somos capaces de hacer nuestra parte, no sólo es afectado nuestro crecimiento, no sólo nos debilitamos, pero debilitamos la iglesia y retrasamos su crecimiento.
¡Sean todos
Bendecidos!
Jose A Luna
Jose A Luna
Siervo y Amigo de Cristo Jesus
viernes, 4 de enero de 2013
¡El Hermano Prodigo!
La historia del hijo pródigo, según ha
sido contada por Jesús, se presenta en el capítulo 15 del libro de Lucas. En
ella nos encontramos con el corazón arrepentido de un hombre derrotado por las
seducciones del mundo, quien retornando a sus sentidos decide regresar a la
única persona que podría mostrar compasión por él, su padre.
Esta extraordinaria historia nos
presenta la oportunidad de expresar metafóricamente un contexto resumido del
mensaje del evangelio. Sin embargo, en ella hay una parte que es a menudo
ignorada y sin embargo tan importante como la historia del hijo pródigo; los
versículos 25 al 31 del mismo capítulo hablan de la actitud de su hermano.
Y la gran importancia de esta parte
del mensaje radica en la complejidad de entender de dónde proviene la actitud del
hermano, qué razón o derecho tiene él a reaccionar con enojo y menosprecio ante
el retorno de su hermano y la consecuente celebración de su padre. De hecho, es
común encontrar que las masas están de acuerdo con este hombre, en el
razonamiento de sus razones, y recibiendo con simpatía su actitud iracunda.
Ahora, la razón de nuestra simpatía
por este hombre, proviene del hecho de que estamos diseñados para pensar en
nuestros derechos, nuestras funciones cerebrales operan de acuerdo a patrones establecidos,
y desde la infancia se nos ha dicho que debemos defender nuestros derechos y
nuestras creencias y proteger nuestros intereses; la complicación esta en que aunque
estas enseñanzas no son malas en sí mismas, se les enseña de acuerdo a los
simples patrones egoístas y prejuiciados de un mundo caído. Y el hermano
pródigo, no está pensando en su padre o en su hermano cuando él arremete contra
ellos, de hecho, con esta actitud, él está arrojando por la ventana todos sus derechos,
al deshonrar a su padre, tirando una rabieta en vez de, con alegría, dar la
bienvenida al hermano que había perdido y unirse a la celebración. ¿Debería el
hecho de que este hombre haya trabajado toda su vida para ganarse la herencia,
el hecho de que haya sacrificado su vida personal y caminado en obediencia y
producido muchos frutos para su padre haberle dado derechos y privilegios
especiales? El pensó que el debería ser el único siendo festejado, que él debería
ser el uno con traje nuevo y sandalias, el único con derecho a disfrutar del
ternero gordo en vez de su hermano impío. ¿Suena familiar?
Muchas veces, encerrados como están
en las paredes del edificio de la
iglesia, muchos hermanos y hermanas pierden la noción con respecto a la
verdadera razón por la que hacen lo que hacen, y muchos soldados de Jesucristo caen
en la trampa de creer que se han ganado el derecho a estar en el comité, o en
el consejo, o incluso de expresar su opinión, sólo porque han estado haciendo
la limpieza de las sillas por unos cuantos años, cuando el hecho de que hayan estado
limpiando las sillas es ya una recompensa.
A menudo perdemos de vista el
concepto del verdadero significado de servir a Cristo, a menudo procuramos ser
invitados a sentarnos en la primera fila, o tener una oportunidad en el altar,
o ser mencionados por nuestros nombres, o que nos sea dado algún tipo de
reconocimiento, mientras que el único reconocimiento que necesitamos debe
proceder de Dios. En efecto, el privilegio de ser llamados por el Señor a
cualquier tipo de servicio ya es un gran honor, y, en la iglesia no hay
servicio de poca importancia o de gran importancia, ya que cada poco de trabajo
que se requiere de nosotros es de gran importancia, sin embargo, el trabajo que
hacemos, no lo hacemos para ganar el reconocimiento, sino porque se nos ha dado
el reconocimiento, el más alto de los reconocimientos, el cual viene desde
arriba, desde el trono de la Gracia. Y el hecho de que podemos ser llamados sus
hijos debería conducirnos a todos en una
regocijada urgencia por servir a Dios, ¡solo porque sí!
Así que, humildemente sal, y busca,
y encuentra una manera de ayudar, y conviértete en un activista por el Señor,
sin ninguna otra expectativa que el gran honor de servir a nuestro padre, el
Dios todopoderoso, y si a los demás se les da un mayor reconocimiento que a ti en
este mundo, recuerda que estos reconocimientos vienen del hombre y no de Dios,
y que ya tienes todo el reconocimiento que necesitas, directamente desde el gran
arquitecto, el hacedor y consumador de la fe, quien no buscó reconocimiento
alguno, y se entregó hasta la muerte por ti, sólo por el honor de agradar al
Padre.
Que siempre estés en el más alto
honor, ¡a los ojos del Señor!
Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús
martes, 18 de diciembre de 2012
El Milagro Más Grande Del Mundo!
He leído muchos
escritos los cuales anuncian un milagro u otro como el más grande, y
ciertamente, en los años de mi existencia han habido eventos significativos los
cuales podrían catalogarse como grandiosos milagros. Yo en este tema he
preferido no expresar mis ideas, pues no me considero apto para catalogar uno u
otro milagro como superior a los demás, mas
meditando en las próximas celebraciones navideñas, no he podido evitar considerar
un hecho en particular como inmensurablemente extraordinario, un hecho que
muchos prefieren obviar, y otros ignoran del todo, hecho que muchos rechazan
arbitraria y fervientemente, más un hecho del que todos hablan de una manera u
otra, aun si para blasfemar contra el nombre que es sobre todo nombre.
Dios, el
creador del universo y de todas las galaxias y las constelaciones y las
estrellas, aquel que puso la tierra en su lugar, y nos dio la luz del sol para
alumbrarnos y calentarnos en el día, y la luna para iluminarnos en la noche, el
mismo Dios que nos diseñó perfectamente y
nos hizo a su imagen y semejanza, su
palabra dice que: cuando los tiempos fueron cumplidos el vino a la tierra,
nacido de mujer, nacido bajo la ley, para redimirnos , a fin de poder
adoptarnos como sus hijos. (Gal 4:4-5)
Así
escondida en medio de este párrafo, esta
porción de las escrituras parece trivial y sin importancia. Pero hagamos énfasis en cuatro puntos particulares
de esta afirmación
Dios vino a la tierra; en Filipenses 3:6-8 encontramos que Él, siendo en forma de Dios, no
estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la
forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Más aún, hallándose en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
En otras palabras, Dios, el
todopoderoso, el creador de la sabiduría se despojó de su trono, para venir a
la tierra a vivir la experiencia del hombre; a dar su vida para que nosotros pudiésemos
recuperar la nuestra.
Nacido de Mujer; en Isaías 9:6 encontramos: Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha
sido dado,
y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre «Admirable consejero», «Dios fuerte»,
«Padre eterno», «Príncipe de paz». El profeta Isaías, proclama en muchos de sus escritos la revelación de la venida y el consiguiente sacrificio del Mesías, el hijo de Dios, con el propósito de rescatar al hombre de las cadenas con las que ha sido atado por el príncipe de las tinieblas.
y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre «Admirable consejero», «Dios fuerte»,
«Padre eterno», «Príncipe de paz». El profeta Isaías, proclama en muchos de sus escritos la revelación de la venida y el consiguiente sacrificio del Mesías, el hijo de Dios, con el propósito de rescatar al hombre de las cadenas con las que ha sido atado por el príncipe de las tinieblas.
Para redimirnos; Jesús nos dice en Mateo 20:28 Aun como el Hijo del hombre vino a servir
y no a ser servido, y a dar su vida como pago por todos.
Y en Efesios 1:7-8 En él tenemos
redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en
toda sabiduría e inteligencia.
Solamente el sacrificio de Cristo Jesús
en la cruz del calvario pudo pagar por el pecado del hombre para satisfacer la
perfecta justicia de Dios, y solamente a través de el pueden nuestros pecados
ser lavados, pues El derramo su sangre como cordero de sacrificio para que la
justicia divina pudiese ser aplicada a nosotros, y otorgarnos el perdón.
Adoptarnos como hijos: Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios. (Juan 1:12)
Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el
Espíritu de adopción, por el cual clamamos: « ¡Abba, Padre!» El Espíritu mismo da testimonio a
nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:15-16
el 25 de Diciembre celebramos un
aniversario más del día en que Dios vino a la tierra a conocernos
personalmente, a restablecer con nosotros una relación perdida anteriormente a través
del pecado, pues no pudiendo contender con el Pecado, y todos los hermosos colores
y alegres canciones y el obsequiarnos los unos a los otros regalos diversos, y
las celebraciones familiares y los buenos deseos, solo nos recuerdan la razón por
la que El vino hace 2000 años a conocernos personalmente, porque El nos ama, y
continua derramando su amor en nosotros , y con su venida, El abrió la puerta
al cual es el Milagro más grande del Mundo, el pasarnos de las tinieblas a la
luz, regalarnos la vida eterna y adoptarnos como sus hijos.
Y ese glorioso amor, contagia a
todos en la época navideña, inclusive a aquellos que han escogido pretender, ignorar
el hecho de que todo el gozo y la celebración y la buena voluntad y los
regalos, todo es acerca de Él y de su
visita a la tierra hace 2000 anos.
Muchos cristianos prefieren rechazar
esta celebración como pagana, Yo prefiero verla como una oportunidad para
celebrar el aniversario del día en que Dios vino a la tierra a visitarnos, en
forma de hombre, el día en que ocurrió El Milagro más Grande Del Mundo.
Rev. José A. Luna
Siervo y amigo de Jesucristo!
sábado, 3 de noviembre de 2012
ESTA CASA EN QUE VIVIMOS!
Cuando una persona o una familia compra una casa, siempre es un motivo de
alegría, hay un sentido de orgullo en la propiedad, y aunque aun quizás esta está atada a una hipoteca, el registro esta en
su nombre, y usted está pagando contra
su cuenta, está invirtiendo en su propia vivienda para ahora y para el futuro.
Cuando un niño es concebido en el vientre de una mujer, un acto espiritual se lleva a cabo junto a la concepción, Dios crea un alma que habita la nueva casa que empieza a tomar forma en el vientre materno.
Así bien, la concepción es la creación de una vida, un alma que Dios concibe. Lo que un hombre y una mujer hacen en lo natural, pone en marcha la creación de un nuevo cuerpo que servirá de morada para el alma que Dios ha creado.
Y no importa el color o la forma o el tamaño o el sexo de este nuevo cuerpo, y no importa si este es alto o bajo o perfecto o imperfecto, no importa si le falta una extremidad o un ojo o la nariz, el alma que Dios ha creado para habitar este cuerpo es siempre completa, es siempre perfecta. Y esta alma viene equipada con un conjunto de habilidades y dotada con un propósito prestablecido diseñado por Dios.
Mas nuestra naturaleza caída ha causado que nuestro entorno y la sociedad en general nos vean solo como lo que se puede ver en lo natural, en el exterior, y ha atribuido al cuerpo y su apariencia todo el valor de una vida, es decir, le hemos transferido a la casa los valores de la persona. Esto equivale a decir que: Yo soy mi casa y mi casa soy yo! Este pensamiento nos ha encausado a convertirnos en esclavos de nuestros cuerpos y de sus impulsos naturales. Es Como vivir en una casa rota, y pasar el tiempo tratando de repararla, sabiendo que no es nuestra y no sabemos como. Pasamos nuestros días buscando complacer los deseos de nuestros cuerpos, tratando de arreglar las grietas y los agujeros y las tuberías rotas.
La cosa es que, en lo natural, podemos ser dueño de una casa hecha de ladrillos y cemento, y habitar en ella toda una vida, e incluso transferirla a nuestros hijos, pero en lo espiritual siempre somos inquilinos, nuestro cuerpo, la casa en la que habita nuestra alma no es nuestra, es sólo una morada temporal en la cual nos es permitido permanecer por un tiempo, y con el fin de ejercitar las habilidades que hemos recibido, y así cumplir el propósito que Dios nos tiene asignado, y si ejercitamos o no nuestras habilidades, y si cumplimos nuestro propósito o no, al final de nuestra jornada vamos a ser desalojados.
Algo que debemos tener en cuenta es el hecho de que tenemos la opción de escoger la casa que habitaremos cuando partamos de nuestro cuerpo actual, pues el lugar de nuestra eterna habitación depende totalmente de nosotros.
Cuando el rey David fue afirmado en su reino y, finalmente, construyo para si una casa de cedro, un palacio real, en su corazón nació la necesidad de construir una casa para el Señor, (2 Samuel 7) sin embargo, el Señor le dijo que no era su tarea el construir una casa para Dios. Y añadió: "El Señor dice que el Señor mismo va a establecer una casa para ti". En su pensamiento natural David interpreto en este mensaje que su reino sería transferido a sus hijos y que su hijo iba a construir una casa para el Señor, lo cual fue cierto. Pero Dios le estaba revelando que El crearía un cuerpo en el que el mismo habitaría, en nuestro Señor Jesucristo, un descendiente natural de David, y, un hijo espiritual de Dios.
"Él es el que edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre." (V 13)
Y Pablo nos dice en 2 Corintios 5:1 Ahora sabemos que si la tienda terrenal en que vivimos se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas. Y, además, él dice: Por tanto, vivimos confiados siempre, y sé que mientras estamos en casa en el cuerpo, estamos ausentes del Señor. Vivimos por fe, no por vista. Estamos seguros os digo, y más quisiéramos estar fuera del cuerpo, y presentes con el Señor. Así que es nuestra meta el agradarle, ya sea que estemos en casa en el cuerpo o fuera de él. Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda de acuerdo con lo hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o malo. (2 Corintios 5:6-10).
Una casa de madera o de ladrillo y mortero puede durar cientos de años, pero ninguna cosa que vive en el medio natural dura para siempre; de la misma manera, nuestro cuerpo, la casa en que vivimos, es también temporal, y durará quizás 70, 80, tal vez 100 años. Hay una morada eterna que Dios ha preparado para usted, un hogar en el que usted está destinado a vivir para siempre.
Jesús nos dice: En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho. Voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. (Juan 14:2-3 NVI).
Tome estas palabras a pecho, y dese cuenta de que nuestro cuerpo es una casa en continuo deterioro, y que no importa que tantas reparaciones le hagamos, pronto se derrumbará y vamos a pasar a una nueva casa, y debo anunciarles que sólo Jesús les puede llevar a su morada eterna de paz y gozo perpetuo, y que cualquier otra opción conduce a la oscuridad y la perdición!.
En cuanto al hombre, sus días son como la hierba, como una flor del campo, así que florece. Pasa el viento sobre ella, y perece, Y su lugar no la recuerda más. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos, (Salmo 103:15-17)
Cuando un niño es concebido en el vientre de una mujer, un acto espiritual se lleva a cabo junto a la concepción, Dios crea un alma que habita la nueva casa que empieza a tomar forma en el vientre materno.
Así bien, la concepción es la creación de una vida, un alma que Dios concibe. Lo que un hombre y una mujer hacen en lo natural, pone en marcha la creación de un nuevo cuerpo que servirá de morada para el alma que Dios ha creado.
Y no importa el color o la forma o el tamaño o el sexo de este nuevo cuerpo, y no importa si este es alto o bajo o perfecto o imperfecto, no importa si le falta una extremidad o un ojo o la nariz, el alma que Dios ha creado para habitar este cuerpo es siempre completa, es siempre perfecta. Y esta alma viene equipada con un conjunto de habilidades y dotada con un propósito prestablecido diseñado por Dios.
Mas nuestra naturaleza caída ha causado que nuestro entorno y la sociedad en general nos vean solo como lo que se puede ver en lo natural, en el exterior, y ha atribuido al cuerpo y su apariencia todo el valor de una vida, es decir, le hemos transferido a la casa los valores de la persona. Esto equivale a decir que: Yo soy mi casa y mi casa soy yo! Este pensamiento nos ha encausado a convertirnos en esclavos de nuestros cuerpos y de sus impulsos naturales. Es Como vivir en una casa rota, y pasar el tiempo tratando de repararla, sabiendo que no es nuestra y no sabemos como. Pasamos nuestros días buscando complacer los deseos de nuestros cuerpos, tratando de arreglar las grietas y los agujeros y las tuberías rotas.
La cosa es que, en lo natural, podemos ser dueño de una casa hecha de ladrillos y cemento, y habitar en ella toda una vida, e incluso transferirla a nuestros hijos, pero en lo espiritual siempre somos inquilinos, nuestro cuerpo, la casa en la que habita nuestra alma no es nuestra, es sólo una morada temporal en la cual nos es permitido permanecer por un tiempo, y con el fin de ejercitar las habilidades que hemos recibido, y así cumplir el propósito que Dios nos tiene asignado, y si ejercitamos o no nuestras habilidades, y si cumplimos nuestro propósito o no, al final de nuestra jornada vamos a ser desalojados.
Algo que debemos tener en cuenta es el hecho de que tenemos la opción de escoger la casa que habitaremos cuando partamos de nuestro cuerpo actual, pues el lugar de nuestra eterna habitación depende totalmente de nosotros.
Cuando el rey David fue afirmado en su reino y, finalmente, construyo para si una casa de cedro, un palacio real, en su corazón nació la necesidad de construir una casa para el Señor, (2 Samuel 7) sin embargo, el Señor le dijo que no era su tarea el construir una casa para Dios. Y añadió: "El Señor dice que el Señor mismo va a establecer una casa para ti". En su pensamiento natural David interpreto en este mensaje que su reino sería transferido a sus hijos y que su hijo iba a construir una casa para el Señor, lo cual fue cierto. Pero Dios le estaba revelando que El crearía un cuerpo en el que el mismo habitaría, en nuestro Señor Jesucristo, un descendiente natural de David, y, un hijo espiritual de Dios.
"Él es el que edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre." (V 13)
Y Pablo nos dice en 2 Corintios 5:1 Ahora sabemos que si la tienda terrenal en que vivimos se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas. Y, además, él dice: Por tanto, vivimos confiados siempre, y sé que mientras estamos en casa en el cuerpo, estamos ausentes del Señor. Vivimos por fe, no por vista. Estamos seguros os digo, y más quisiéramos estar fuera del cuerpo, y presentes con el Señor. Así que es nuestra meta el agradarle, ya sea que estemos en casa en el cuerpo o fuera de él. Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda de acuerdo con lo hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o malo. (2 Corintios 5:6-10).
Una casa de madera o de ladrillo y mortero puede durar cientos de años, pero ninguna cosa que vive en el medio natural dura para siempre; de la misma manera, nuestro cuerpo, la casa en que vivimos, es también temporal, y durará quizás 70, 80, tal vez 100 años. Hay una morada eterna que Dios ha preparado para usted, un hogar en el que usted está destinado a vivir para siempre.
Jesús nos dice: En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho. Voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. (Juan 14:2-3 NVI).
Tome estas palabras a pecho, y dese cuenta de que nuestro cuerpo es una casa en continuo deterioro, y que no importa que tantas reparaciones le hagamos, pronto se derrumbará y vamos a pasar a una nueva casa, y debo anunciarles que sólo Jesús les puede llevar a su morada eterna de paz y gozo perpetuo, y que cualquier otra opción conduce a la oscuridad y la perdición!.
En cuanto al hombre, sus días son como la hierba, como una flor del campo, así que florece. Pasa el viento sobre ella, y perece, Y su lugar no la recuerda más. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos, (Salmo 103:15-17)
Rev. José A. Luna
Un amigo Siervo de Cristo Jesús
jueves, 26 de abril de 2012
Amar a Dios a Traves de las Misiones!
Tuve un interesante sermón en el servicio
del domingo sobre la paz interior que Dios nos da a medida que aprendemos a
vivir en comunión con Él, sobre la Paz de Dios. Y
curiosamente ese es el tipo de la paz que nuestra familia tiene sobre los
últimos acontecimientos.
Nosotros
llegamos a Belice llenos de emoción y expectativas, sabiendo que Dios tenía un
plan magnífico para nosotros aquí, y de hecho, su mano poderosa no nos dejo acomodarnos
antes de que empezara a desplegar uno tras otro, una serie de los que yo llamo pequeños milagros. Pequeños
milagros que comúnmente son ignorados u
obviados por el pueblo de Dios, pero que nos mantuvieron, no solamente atolondrados,
pero grandemente motivados.
Cuando llegamos aquí todo lo que sabíamos era que confiábamos en Dios y que Él tenía el control. No conocíamos ninguna persona, o Ministerio en este país, a excepción de la familia que nos recibió en su casa, y a quienes apenas acabábamos de conocer, lo cual como todos ustedes ya saben, resultó ser uno de los cientos de pequeños milagros que Dios ha hecho en esta extraordinaria jornada, e inmediatamente fue plantada la iglesia, y con ella, comenzó el Programa de los niños, y el Ministerio de jóvenes, y los planes para Brother’s keeper, un programa salido del genio de Adrian Bartley, nuestro primer miembro de la iglesia.
Pero Dios tenía otros planes para nosotros,
y mientras continuábamos marchando hacia adelante, Touching your World y el
refugio de niños entró en escena. Y
pronto estábamos limpiando un terreno de seis acres, y comenzamos la
construcción de una magnífica muralla a todo su alrededor. Muchas
veces, de hecho, me he sentido como Nehemías, defendiendo y luchando y encausando
la construcción de este muro, en cincuenta y tres días, y aunque en realidad han
pasado 79 días desde que se adquirió el terreno, desde el día que comenzó la
zanja para los cimientos hasta
la fecha ha pasado solo 49 días, pocos días menos del tiempo que tomó Nehemías
para construir los muros de Jerusalén.
Pero, en realidad, lo que es importante es que, mientras nos preparamos para terminar el muro, el Señor nos ha dado una orden. Nuestra misión en Belice se ha completado. Para decirlo en sus palabras, su voluntad para con nosotros aquí en Belice ha sido cumplida. Y Él nos ha instruido para volver a casa y hablar de las grandes cosas que Él ha hecho por nosotros,
Establecidos como ya estamos aquí en Belice, y mentalmente preparados para permanecer aquí por una larga temporada, este comando ha llegado como una sorpresa, y hecha a un lado todos los planes que habíamos hecho en Belice para el futuro. Nos quedamos con ganas de gestionar y administrar el centro infantil, y tener un magnifico edificio para la iglesia en un futuro muy cercano, y un centro de alimentación gigantesco, y un programa de tutoría, y un programa de consejería, y estar atentos a las necesidades de unos 50 a 100 niños en crisis todos los días, y el asesoramiento de la familia, y actividades deportivas, y, la lista es extensa. De hecho, hemos construido un hermoso estanque dentro del recinto alrededor de un manantial que hemos descubierto en la tierra, y tiene una isla en el centro en la cual planeamos instalar bancos, para que los niños pesquen los peces que estaremos criando en este estanque; peces que van a ser utilizados para el programa de alimentación.
Y también están los pollos, 50 más hemos,
los cuales hemos logrado crecer a partir de unos pocos que conseguimos cuando
llegamos. Precisamente
hoy nos han nacido diez pollitos mas, y otra de nuestras gallinas esta a punto
de sacar otros12 nuevos polluelos. Y luego tenemos a Margaret y Bullseye y bubbles,
nuestros tres perros, Bubbles solo tiene 11 meses de edad, y Margaret acaba de
cumplir cuatro meses y bulseye es sólo dos meses y medio de edad. Y
también están, luz y relámpago, nuestras dos cabras, y The Pancake House, nuestro
restaurante de desayunos, el cual no nos hace ningún dinero, pero nos da la
oportunidad de conocer personas de todo el mundo, ya través del cual tenemos la
oportunidad de ministrar a muchas almas cada día. hemos hecho amigos maravillosos
en Belice a través del Pancake House. Y
muchos han expresado su pena ante la noticia nuestra salida prematura.
Así es que, sí, Dios ha estado activo en Belice, y Él ha hecho grandes cosas desde que llegamos,. Muchas personas han sido bendecidas, muchas almas se han salvado, muchos ministerios se han puesto en marcha, algunas personas han sido lanzadas al ministerio a través de los dones que Dios nos ha dado.
Hoy en día, Adrián está ministrando a unos cuarenta indigentes, y jóvenes marginados, en la ciudad de Belice, y eso es sólo el comienzo, ya que podemos profetizar que Dios va a ir mucho más lejos con este Ministerio, y la cara de una ciudad que es conocida en todo el país por su delincuencia extrema y altas tasas de homicidios, será transformada a través de Brother’s Keeper, por el poder y la voluntad de Dios.
Nuestra
misión ha sido cumplida en Belice, Dios dice que así es, y cuando reflexionamos
sobre los logros, y las muchas vidas transformadas, y las muchas iniciaciones y
las puertas que han sido abiertas, podríamos decir, sí, todavía hay mucho que
podemos hacer aquí ,
pero lo que hemos iniciado, otros lo pueden continuar, mientras nosotros
avanzamos el evangelio en lugares donde Dios nos necesita más.
¿Duele dejar atrás las muchas cosas y las personas y los animales domésticos y los ministerios, y los amigos? oh sí, Señor, duele tanto, que siento ganas de llorar todos los días. Cada vez que miro a los ojos de Bulseye o Margaret, se me hace un nudo en mi garganta y mis ojos se llenan de lágrimas.
Pero al mismo tiempo, nos sentimos esta hermosa
paz al respecto, esta sensación de seguridad y satisfacción, y esta realización
y confianza, que comenzar de nuevo va a ser una brisa, como lo ha sido antes,
porque Dios nos ha dado este sorprendente libro con 1189 maravillosos capítulos
, y el cual está lleno de promesas, y cada una de ellos se aplica a nosotros quienes
le aman y estamos dispuestos a ir la extra milla y hacer cualquier sacrificio
por él y obedecerle ciegamente y sin preguntas, sin una pizca de duda o
vacilación; Porque mi Dios es bueno, y para siempre es su misericordia.
Entonces, el 27 de junio 2012, vamos a regresar a Canadá, todavía estamos orando fervientemente sobre todo esto, pero hasta ahora, toda confirmación nos guía a la convicción que no habrá cambios, y estaremos de vuelta en Canadá por un tiempo.
Cualquiera que sea la labor que Dios nos
tiene reservada allí o dondequiera que Él nos lleve no lo sabemos aun, pero sí
sabemos que en cualquier caso, Él siempre está con nosotros, y esto sólo va a
ser, otra aventura con Dios.
Que
la paz y el amor de Dios siempre abunden en sus vidas, en Cristo Jesús.
Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús
Un siervo de Cristo Jesús
domingo, 22 de abril de 2012
Paz Interior
Las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo acerca de nuestra paz interior son entendidas por pocas personas; y sólo aquellos que están verdaderamente conectados con Dios aprenden a vivir esta paz.
Y Dios va al extremo en su interés de enseñarnos a tener paz, Pues encontrar esa paz nos lleva a un nivel diferente de comprensión y a un estatus diferente en nuestra relación con Dios
La cosa es que encontrar la paz no es algo que podemos lograr mediante la búsqueda de ella, o mediante la practica de ejercicios especiales o a través del estudio, porque esta paz no viene del hombre o del medio ambiente, o desde dentro de nosotros, sino de Dios mismo . Así pues, la única manera de encontrar esta paz es estando cerca, muy cerca de Dios, caminando en obediencia y sumergidos en su palabra, y viviendo una vida de oración y un compromiso con la pureza y la santificación.
Filipenses 4:6-7 nos dice: No se inquieten por nada, pero en toda oración y ruego, con acción de gracias, traigan vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
En este pasaje, Dios está tratando de enseñarnos acerca del poder demoledor de la ansiedad y la agitación interior, y, al mismo tiempo, Él nos está dando una fórmula, una llave que puede abrir el flujo de los ríos de agua viva que limpiaran nuestra alma de la agitación y la preocupación, y nos llevará a un mayor entendimiento y a encontrar ese eterno deposito y fuente de vida y sabiduría que es la paz interior.
Helen Keller dijo una vez: "Yo no quiero la paz que sobrepasa todo entendimiento, prefiero el entendimiento que trae la paz".
Y sería de tontos tener el conocimiento de como obtener el más codiciado de los sentimientos, la sensación de paz interior y no ejercer ese conocimiento para alcanzar esa paz. Y sin embargo, son muchos los tontos que saben cómo conseguirlo y no pueden.
Dios nos ha dado suficiente material para adquirir ese conocimiento, He aquí algunas referencias:: Isaías 26:3 nos dice: Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado. Y en Juan 14:27, encontramos a Jesús que nos dice: La paz os dejo, mi paz os doy. Yo no os la doy como la da el mundo. No dejen que se turbe vuestro corazón y no tengan miedo.
Y en este versículo, podemos identificar que el mismo Jesús nos da su paz, el mundo ha tratado de crear incontables maneras para ofrecer la paz a los hombres, y sin embargo, cuanto más buscamos, más nos damos cuenta que estos son intentos ficticios y pésimos atentos de adulterar lo real. El mundo nos ofrece parches momentáneos que solo conducen al dolor acumulado, ya que las correcciones momentáneas, al igual que los analgésicos, ocultan los síntomas por un momento, pero no nos ofrecen una solución a los problemas.
Y hoy día existen muchos títulos universitarios y expertos en la materia, y muchos científicos y médicos, que nos ofrecen consejería o terapia paliativa o una píldora que nos haga sentir bien durante un par de horas, y el ciclo se repite una y otra vez, sin aportar soluciones reales a nuestro dolor interno.
Pero Jesús nos dice en Juan 14:1 "No dejes que se turbe vuestro corazón; confía en Dios, y confía también en mí”.
¿Cuáles son las razones que nos causan ansiedad o preocupación, o desesperación? Podríamos escribir una larga lista de miles de razones que roban nuestra paz, pero por lo general se resume a unas cuantas. La codicia, que nos lleva a perseguir el dinero y las cosas, que no pueden satisfacernos, nos hacemos esclavos de nuestros deseos internos por objetos hechos de tela o papel o plástico o metal, o productos químicos y en todos los casos, incluso después de haber alcanzado el objetivo de nuestro deseo, no podemos tener paz, porque un nuevo tipo, o un nuevo modelo, o un nuevo diseño, o un tamaño más grande saldrá al mercado, el cual nos llevara a un nuevo nivel de codicia.
La lujuria, la cual nos lleva a los impulsos morbosos por la carne de otros, y nos lleva a la destrucción de nuestras vidas, nuestros matrimonios, nuestro amor propio, caemos en el abismo de la inmoralidad; la cual comienza con un pensamiento, y si no es amordazada a tiempo, nos empujara a la acción, y antes de que nos percatemos, estamos sumergiéndonos en el lodo de la perversión, con la promiscuidad que nunca es satisfecha, y muchos son atrapados en prácticas abominables que son un hedor a Dios. Pues ellos están convirtiendo el templo de Dios en un templo de libertinaje y perdición.
Muchas veces, circunstancias externas que están fuera de nuestro control nos roban nuestra paz interior, como en el caso de enfermedad o desempleo, o el desengaño, o la tragedia. De todos modos, estos casos son inevitablemente estresantes, y la ansiedad y la preocupación podrían guiarnos de manera inaudita a la depresión o la crisis nerviosa, las cuales a su vez podrían causar que nuestro cuerpo o nuestra mente nos fallen, agravando las circunstancias y haciéndonos caer en la miseria.
La dirección de Dios es clara en todas estas circunstancias, y si aprendemos a confiar en Él, y si somos capaces de aferrarnos a Él, y pedirle que su mano misericordiosa nos sostenga Él nos rescatara y nos dará su paz.
si mi pueblo, que son llamados por mi nombre, se humilla, orando y buscando mi rostro y se convirtieren de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14
Debo insistir, sin embargo, que sólo a través de la humilde sumisión a Dios, y obedecer su voluntad y sus mandamientos, sólo a través de seguir a nuestro Señor Jesucristo y sus enseñanzas podemos alcanzar esa paz interior codiciada, y yo le desafío a descansar en el Señor, para que Él le guíe, y a orar a Dios con fervor y aprender y practicar sus enseñanzas, y usted encontrará su paz,
Y el Dios de esperanza os colme de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13
Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús
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