miércoles, 9 de junio de 2010

Ser to Mismo y Ser como Cristo!

Una persona me preguntó recientemente cómo podría dejar el hábito que tiene, una segunda persona me preguntó, ¿cómo hago para que mi hermana venga a Cristo? Una tercera persona me preguntó por qué se siente como si la iglesia estuviese llena de mentirosos y de hipócritas y falsos cristianos.
Sin lugar a dudas yo podría producir una respuesta razonable a cada una de estas preguntas. Una respuesta la cual claramente describiría los motivos por los que estas cosas pasan, mas producir respuestas individuales sería sobre-simplificar el asunto, y no hacer honor a Cristo con una respuesta verdaderamente significativa.
La gran variedad de patrones de comportamiento humano están conformados por factores como la formación, la paternidad, el medio ambiente, todos ellos atados al pecado original, y esto se debe a que estas influencias son las que forman nuestras creencias centrales las cuales a su vez determinan quiénes somos, lo que hacemos, cómo pensamos, y patrones más generales como; con quien nos casamos, que carrera estudiamos, qué rasgos desarrollamos, que hábitos adoptamos, etc.
Cuando venimos a Cristo, venimos cargados con todas estas costumbres, las cuales van a continuar gobernando nuestras vidas, es decir, a menos que aprendamos a matarlas de hambre. Y este es el punto de este mensaje.
Pero, ¿cómo mataremos de hambre lo que nos mantiene vivos? Mi respuesta la cual ha sido probada a través del tiempo es. He sido crucificado con Cristo y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. La vida que vivo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó se entregó por mí (Gálatas 2: 20). Conozco este verso de corazón porque he envuelto los objetivos de mi vida a su alrededor. Trato todos los días de respirarlo, caminarlo, hablarlo, meditarlo, hacerlo una filosofía y un estilo de vida, y sin embargo, de vez en cuando todavía tropiezo y me encuentro pidiendo perdón a Dios.
Otro versículo que he atado a éste y que por lo general me mantiene alejado de estos errores ocasionales es Romanos 12:2; no os ajustéis por más tiempo a los patrones de este mundo, sino transformaos por la renovación de vuestra mente, entonces seréis capaces de comprobar cuál es la voluntad del padre, su buena, agradable y perfecta voluntad.
Cuando yo era niño mi madre nos enseñó un pequeño poema acerca una piedra que cae por una colina, una rima hermosa la cual se imprimió en mi subconsciente y me sacó de muchos problemas en mis anos de crecimiento, ya que me enseñó a poner el freno cuando las cosas se estaban saliendo de control. Del mismo modo, cuando era joven, mi madre me dio un recorte de periódico el cual he guardado cuidadosamente en mi colección de recuerdos. Este clip tiene una poesía sencilla la cual nos enseña a levantarnos cada vez que caemos, y el cual contiene mucha sabiduría. Aun hoy día a menudo recito este poema, Para continuar recordando el coraje y la determinación que se necesita en el camino por la vida. E hice un estilo de vida alrededor de ese poema en la mayor parte de mi vida.
Hoy, mientras escribo este artículo, el Señor me muestra que debemos aprender a extraer las enseñanzas positivas adquiridas a través de la vida, e incrustarlas en nuestra vida cristiana, para hacerla una vida más fuerte, mejor, más sabia, más profunda.
Debido a que cada uno de nosotros que vino a Cristo en su vida adulta, tiene un conjunto de comportamientos que deben ser aniquilados mientras morimos en la carne, pero también un conjunto de experiencias que tienen un valor profundo, y que el Señor permitió que viviésemos, con el fin de que les utilicemos para su gloria a medida que aprendemos a andar su camino. Debemos aprender a integrar estas experiencias de nuestro pasado en nuestro camino por la fe, hacer de nosotros una nueva creación, un individuo indestructible, con poder, sabio, profundo, extraordinario, quien sabe multiplicar y producir frutos, y quien aprende a usar el poder que le ha sido dado por Dios para optimizar el poder de su armadura, el yelmo de salvación, el cinturón de la verdad, los zapatos ceñidos con el evangelio de la paz. la coraza de justicia; los cuales te harán un guerrero poderoso, quien sostiene diestramente en un brazo el escudo de la fe y en el otro la espada del espíritu que es la palabra de Dios,
Y siempre recordando que los ataques vendrán desde tu interior al igual que desde afuera, Te mantendrás alerta, no cediendo a los patrones de este mundo, y tomando cada una de esas herramientas que el Señor te dio a lo largo de tus años de oscuridad, puedes Lanzarte hacia la meta, haciendo de ti mismo un ministerio ambulante. Transfiriendo a aquellos que viven en la oscuridad cada pedacito de enseñanza que has estado llevando dormida en tus adentros.
Tienes experiencia en muchas áreas, retraza tu memoria y haz un inventario de las cosas que solías hacer, de tus costumbres, tus hábitos, tus recuerdos de infancia, y las cosas que haces hoy. Si fuisteis un borracho puedes hablar con los alcohólicos, si eras un adicto a las drogas, puedes ayudar a aquellos que hoy están atrapados en ellas, si has sido un empresario, podrías ser un empresario mejor para el Señor, pero por sobre todas las cosas, extrae desde adentro cada aspecto de tu vida, lo malo en bueno, y filtra cada pensamiento sometiéndolo a Cristo,
Las armas con que luchamos no son armas de este mundo. Sino indestructibles armas con poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Y estaremos listos para castigar todo acto de desobediencia, una vez que nuestra obediencia es completa. (2 Corintios 10:4-6)
Para poder vivir tienes que morir. La sumisión trae libertad, y victoria y abundancia. Y trae a la vida un nuevo tú, el cual no puede ser avergonzado o derrotado, y que camina siempre exuberante y alto.
Que el Señor te llene de poder para que seas tú y superes todo obstáculo, Para que el mundo vea la imponente luz que reflejas en Cristo Jesús!

Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús

martes, 8 de junio de 2010

Mientras Descanso en tu Paz!

Mientras floto en las aguas de tu paz,
mientras vuelo en las alas de tu compasión,
Sonrío oh Señor, y cierro los ojos al sentir tus manos
deslizándose suavemente a través de mi espalda y acercándome a ti.
Y me acurruco entre tus brazos en alegre abandono,
Mientras confiadamente reto mis cadenas a atarme,
mientras reto con denuedo mis luchas terrenales.

Y sonrío al entender precioso Señor
que el dulce aroma de tu amor
que invade los sentidos de mi alma,
es más grande que cualquier subida o caída,
que cualquier día brillante o noche oscura.

Cuando las aguas turbulentas de mis temores,
y la furia de los vientos de mis desesperaciones
amenazan con tambalearme y tirarme y sacudirme y lanzarme por la borda,
tu te sientas entretenido y tranquilo, sonriendo y descansando, descanso y sonriendo,
mientras me atrapas firmemente de la mano y me dejas saber que estás aquí,

y no hay tormenta,
no hay fuerte viento,
no hay aguas salvajes o elevadas olas,
que puedan tirarme o tambalearme o sacudirme o lanzarme por la borda,
porque tu fuerte mano nunca me soltara,
y tu barco nunca zozobrara.

Y sonrío y descanso, y descanso y sonrío,
mientras reto con confianza a los vientos y las olas,
y vuelvo a descansar entre sus brazos.

José Luna.

"La paz os dejo, mi paz os doy.
Yo no la doy como la da el mundo.
No se angustien
y no tengan miedo." (John14: 27)

lunes, 7 de junio de 2010

¡Profetas de Satanás!

En mis años como cristiano el Señor me ha bendecido con la oportunidad de experimentar su poder en acción en muchas ocasiones, en situaciones en las que la profecía ha flotado por el aire como un espeso humo transparente y esplendoroso, y se ha sentado sobre la unción de los hermanos mientras ellos permiten que el flujo del Espíritu Santo los conduzca a revelar la palabra del Señor para el beneficio de los demás, también he tenido la oportunidad de ver al Espíritu Santo en la acción por medio del don profético de una persona concreta, y todo esto es bueno, y es parte del poder soberano de Dios el cual se manifiesta en formas o circunstancias específicas, como Él quiere.
Yo mismo he tenido en ocasiones la oportunidad de recibir palabras de conocimiento, revelaciones y hasta mensajes específicos, destinados a determinadas personas, o congregaciones, o situaciones.
El Señor usará a sus hijos como a Él le plazca, para traer palabras útiles para corregir, redargüir, o educar, pero en todos los casos, la palabra de Dios es una sola y Él no dará a nadie una palabra que no sea coherente con su palabra escrita.
Me da náuseas cada vez que veo estos auto-nombrados profetas saltar de un lugar a otro frente a una congregación difundiendo palabras de complacencia, o palabras de prosperidad y bienestar en el nombre del Señor, palabras que son una invención de su propia imaginación, y que sólo traen una falsa esperanza y más desilusión a los hermanos.
"Por eso, su camino será resbaladizo, serán empujados a las tinieblas, y en ellas se hundirán. Yo traeré el mal sobre ellos en el año de su castigo", afirma el Señor. (Jeremías 23:12).
El Señor es paciente con sus hijos y lento para la ira, pero bajo ninguna circunstancia hará inocente al culpable (Números 14:8) Su verdad ya ha sido revelada; está en la Biblia, su verdad ya ha sido pronunciada, está en las escrituras, y su palabra dice que la orientación y la enseñanza y la reprobación y la convicción son discernidas completamente en el contexto de su revelación escrita.
No hay daño en la expresión de una palabra que viene del Señor, de acuerdo con su voluntad, pero su voluntad ha sido ya revelada, y si alguien espera poder obtener el favor del Señor en oposición a su palabra, es un soñador y está perdido, y tiene que arrepentirse y aprender a vivir según las enseñanzas de la Biblia.
En cuanto a los adivinos y los ilusionistas que tienen la costumbre de decir "así dice el Señor, tengo una palabra de advertencia para ellos, el juicio está a la puerta y no va a esperar, porque en el mejor de los casos “La longitud de nuestros días es setenta años; u ochenta, si tenemos la fuerza y, sin embargo solo traen pesadas cargas y calamidades, y pasan rápidamente, y con ellos pasamos nosotros”. (Salmo 90:10).
Y si tu continúas blasfemando su nombre diciendo "así dice el Señor, cuando Él no lo ha dicho, cada blasfemia te va a ser retornada en camino al infierno, donde tendrás que pagar por toda la eternidad por cada uno de sus iniquidades.
Es tiempo de arrepentirte y aceptar el regalo que tan generosamente el Señor te ha dado, y usarlo para su propósito y su gloria. Es tiempo de tirar tu ego a un lado, él es el único que puede darle significado a tu vida; no vendas su alma por un momento de poder o de adrenalina.
Esto es lo que dice el Dios Todopoderoso: "No le hagas caso a lo que los profetas os profetizan; los cuales os llenan de falsas esperanzas. Hablan visiones de sus propias mentes, no de la boca de Jehová". (Jeremías 23:16)
Una vida cristiana es una vida de alegría, pero de alegría vivida en el contexto de la voluntad de Dios, y su voluntad para tu vida esta escrita en su palabra.
Tu tienes el mismo espíritu que tengo yo y que tiene cualquiera de esos famosos profetas, el espíritu de Dios está en ti "(Efesios 4:4). Así que aguza el oído y escúchale a él con cuidado.
Como se acaba de decir: "Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones como sucedió en la rebelión." (Hebreos 3:15)
El Espíritu Santo te dará el discernimiento para recibir o rechazar cualquier palabra que viene a ti de otra persona, y esta palabra tiene que atenerse a las palabras escritas en la Biblia la cuales tu has leído muchas veces; si no lo has hecho, entonces te sugiero que comiences hoy mismo, y veras por ti mismo la fuente de toda revelación. La palabra de Dios esta viva (Hebreos 4:12), y esta te revelará todo lo que hace falta en tu vida y cualquier cosa que el Señor haya reservado para ti. La palabra de Dios es la única fuente de verdad profética, pasada, presente y futura, y mediante su estudio te estás conectando con la revelación divina la cual te ofrece un aroma fragante de verdad y la sabiduría, de entendimiento y discernimiento.
Y cuando un profeta venga a ti con una palabra de conocimiento, no será más que una confirmación de lo que ya te ha sido revelado a través de la palabra.
No dejes que las emociones se involucren en tu relación con Dios, estas son una inútil fuente de error. Las emociones tienen su momento, y no están destinadas a controlar lo que tú crees.
Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo (1 Pedro 1:13)
Pero estos hombres blasfeman en asuntos que no entienden. Son como bestias, criaturas de instinto, nacidas sólo para ser capturadas y destruidas, y como las bestias, ellos también perecerán. (2 Pedro 2:12)
Todo el capítulo de 2 Pedro 2 nos revela esta enfermedad de la mente que está afectando hoy a muchos hermanos y hermanas, y que empuja a muchos seguidores de Cristo a caer en la trampa de la falsa esperanza al apoyarse en palabras que no vienen de Dios.
¡Sé el portador de tu propia revelación! Dios no te dio su espíritu para que tú tengas que depender de otros para conocer Su voluntad para tu vida. Los tiempos de las cartas del tarot y la quiromancia murieron con tu vieja vida, crece y se un verdadero seguidor de Cristo, lee su Palabra y ora fervientemente, y Él te revelará todo lo que necesitas saber.
En él, y por la fe en Él podemos acercarnos a Dios con libertad y confianza. Oro para que la riqueza de su gloria, os fortalezca con el poder de su Espíritu en tu ser interior. (Efesios 3:12, 16)

Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús

domingo, 6 de junio de 2010

Porque Hago lo que hago?

Mientras se dirigían a la escuela esta mañana, mis hijos fruncían el ceño y se quejaban de que no voy a estar aquí mañana en la mañana para darles un beso y un abrazo en su salida hacia la escuela.

Mis hijos y yo tenemos una serie de rutinas que se han convertido en habitual. Todas las mañanas los despido en la puerta cuando salen a la escuela, cada noche alrededor de las ocho nos reunimos para la devoción, cada noche los envío a la cama en oración, y cada una de esas actividades es una parte de la alegría, del gratificante placer de la paternidad, pero lo más importante es que esta rutina es parte de quienes somos y del amor que continuamente nos damos unos a otros.
Yo no podría escapar la obligación de hacer estas cosas todos los días, porque cuando es tiempo para hacerlas mis hijos me encuentran en la casa y toda otra labor tiene que ser detenida hasta que hayamos terminado con ellas.

Algunas noches si tengo actividades de la iglesia o reuniones, mis hijos esperan hasta que yo regrese, y si llego tarde tienen gran dificultad para conciliar el sueño.

Pero cuando viajo, y esto sucede muy a menudo, las cosas tienen que ser reajustadas, y llevo conmigo el dolor de no poder besar a mis hijos al despedirlos a la puerta en las mañanas, no puedo hacer el diario devocional con ellos, no puedo ponerlos a la cama cada noche, mi esposa tiene que hacerse cargo, y aunque ellos lo entienden, se quejan de que no es lo mismo. Esto no quiere decir que mi esposa no hace un buen trabajo con la devoción o las oraciones, simplemente significa que no estoy allí, y me duele, y les duele a ellos, pero tenemos que vivir con ello, debemos aceptar las consecuencias de ser un ministro misionero, una persona a quien el Señor siempre envía a lugares extraños a predicar su palabra, a alcanzar a los perdidos, a socorrer a los necesitados.

Mis hijos ya entienden por qué hay que hacer este tipo de trabajo, y lo aceptan de mala gana, pues no hay alegría en saber que tengo que estar ausente de sus momentos tan a menudo.

Sin embargo, ¿cómo vamos a cambiar esta situación? El Señor escoge lo que hacemos y caminamos en obediencia y nos regocija el honor de poder servirle de tal manera, aunque no es pequeño sacrificio el no poder estar allí cuando mis hijos van a la cama, cuando llega el momento de su devoción, cuando van a la escuela en la mañana.

Jesús dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Marcos 8:34). El no dijo, si alguien quiere seguirme traiga a tu familia, o les pondré en un lugar agradable y cómodo. El dijo en voz alta: "Y cualquiera que no lleve su cruz y me sigua, no puede ser mi discípulo." (Lucas 14:27)

Él va más lejos al enseñarnos en el mismo capítulo que debemos odiar a nuestro padre, a nuestra madre, a nuestros hijos, por su propósito, no en el sentido literal, no en realidad odiando nuestra familia, sino respecto a las consecuencias del sacrificio que debemos hacer por el bien del evangelio.

Yo no voy a lugares extraños dejando solos a mi esposa y los niños por semanas a la vez porque me encanta, de hecho me duele el corazón cada vez que estoy lejos, y ellos también sufren. Y a veces debemos ir a lugares inhóspitos donde tenemos que conformarnos con lo que hay disponible, y a menudo no hay alimentos o agua o higiene alguna en estos lugares.

Pero el amor de Jesús, y la pasión por los perdidos, no cuesta poco, aunque vale la pena cada porción de sacrificio, porque no hay nada más poderoso que experimentar la presencia de Dios en tu vida, y saber que estás siendo parte de la mayor hazaña que alguien puede realizar.

"Porque muchos son llamados, pero pocos los escogidos" (Mateo 22:14). Jesús nos enseña claramente en la parábola del gran banquete cómo funcionan las cosas en el reino de los cielos.

He sido elegido para responder su llamado y yo quería ser elegido, porque hay un propósito mas grande que todas las cosas en nuestra presente vida, un propósito que va más allá de toda comprensión humana, un objetivo establecido para nosotros desde el principio de los tiempos, y el cual algunos de nosotros está dispuesto a escoger y otros no.

Mi alegría esta en poder llevar el evangelio a las naciones, que los que responderán tengan la oportunidad de escuchar. Porque, "Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." (Joel 2:32) Pero, "¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: « ¡Cuán hermosos son los pies del que trae las buenas nuevas! '" (Romanos 10:14-15). ¡Y esta es la fuerza que me mueve!

Hay grandes necesidades materiales entre los pobres del planeta, más de la mitad de la población del mundo está muriendo de hambre según la Organización Mundial de Salud,

Con nuestros esfuerzos logramos traer aliento a muchas comunidades del tercer mundo, pero no importa lo mucho que hagamos, nunca será suficiente, sin embargo, este razonamiento nunca nos impedirá hacer lo que podamos, porque si la vida de un solo niño es salva a través de nuestros esfuerzos, ya es una gran victoria. Y no hay mayor triunfo que ver las almas de aquellos que están muriendo de hambre y sed, siendo rescatadas de la condenación eterna.

Las donaciones de los corazones compasivos nos ayudan a extender las manos a muchas comunidades del mundo Hispanoamericano que carecen de fuentes de agua potable, o de los nutrientes básicos, o recursos médicos, a muchas comunidades que han sido olvidadas por el mundo civilizado.

Y de igual manera que con nuestros limitados recursos traemos un pequeño alivio a su dolores físicos, también les traemos la buena nueva del Evangelio de Jesucristo, el cual les trae esperanza, la esperanza más grande del mundo, la esperanza de la gloria eterna ante la presencia del Señor.

¿Por qué hago lo que hago? Porque es importante para cada uno de aquellos cuyos ojos se iluminan por la esperanza, cuyo dolor es calmado aunque sea un poco, y cuyas almas son rescatadas por la eternidad.

Que el Dios del amor y la compasión, os traiga a vuestros corazones la compasión de su hijo Cristo Jesús, y que el les guíe a extender sus manos, de la manera que sea por el bien de aquellos que hoy día carecen de toda esperanza.

Para donaciones o colaboración visite nuestra pagina; www.casadesalvacion.com


Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

jueves, 3 de junio de 2010

¡Restauración!

Mientras la cizaña sofoca la inmensidad de tus cultivos, y mientras te espero Señor. Me hundo en agonizante desesperación ante la impotencia de este débil yo que trata de alcanzar y que no alcanza, y que suda y sufre en el dolor de ver barrer la hoz a través del campo y no cosecha
Este yo que pobremente pretende estar viendo lo que no puede ver, que una rama no puede producir una simple hoja, a menos que se este nutriendo de la savia de su tronco.
Porque ni una sola semilla será plantada en tierra fértil sin que el paso de tu mano sobre ella la haya fecundado primero, ni una sola planta germinará sin tu preciosa agua, ni un solo fruto crecerá sin que el jugo vital de tu Santo Espíritu la atraviese primero.
Los edificios se están desmoronando en decaimiento por el moho y la herrumbre que subyugan sus espíritus,
O están siendo invadidos por las moscas y los gusanos, mientras sus esfuerzos pestilentes te causan repugnancia.
Y yo oh Señor proclamo querer restaurar el esplendor de tu deteriorada novia, pero no tengo una voz imponente o sutil, no tengo una actitud encantadora o carismática.
Por tanto me arrojo a tus pies en clamor y desesperación, pidiéndote que Unjas más mi cabeza con aceite, que me des más de tu precioso espíritu Señor, que conviertas mi coraje en ira y mi hambre en desesperado ardor por tu dolor, para que persiga yo con más vehemencia el absorber el fruto de tu gracia. Y para que camine imperturbable e invencible, a través de los muros de sus fortalezas y corte a través de carne y hueso con la espada de tu espíritu y derribe las puertas de sus prisiones y corte a través de sus cadenas y tome control de tus posesiones, y derrame sobre ellos tu sangre preciosa, y los haga nueva vez blancos como la nieve.
Te estoy gritando a ti Señor, y puedo escuchar mi voz resonando en las paredes de mi propio descontento, al reflexionar sobre los dones y el corazón con los cuales tan misericordiosamente me has equipado, y los cuales a menudo me siento como si se hubiesen echado a dormir, mientras el reloj de mi desesperación mantiene su tic-tac, y siguen sonando obstinadamente las alarmas las cuales persisten en decirme, ve, has, se, di, actúa.
Y espero en ti Señor. Y me siento a tus pies y me aferro a sus sandalias mientras impacientemente espero.
Pues no tengo un hacer o un ser o un ir o mover o un decir, que no venga de ti señor, porque no tengo una espada con la que pueda yo cortar o abrir o barrer o penetrar si lo hiciese en mi propia energía.
Pues Tu me das la fuerza con que vivo, Tu me das el aliento que respiro, Tu has estado a mi lado todos los días de mi vida, aun en esos días en que estaba vestido yo de mugre, aun cuando estaba yo lleno de óxido y de moho y cuando las moscas y los gusanos invadían cada parte de mi alma.
Y cuando llegó mi tiempo, me sumergiste en el fruto de tu gracia, derramaste aceite sobre mi cabeza, y tu espada penetro a través de carne y hueso y derribó las puertas de mi prisión y cortaste a través de mis cadenas y tomaste control de tus posesiones, y derramaste en mí tu preciosa sangre, y me hiciste una vez más blanco como la nieve.
Todavía tengo mucho que aprender, ¿no es así señor?
Supongo que voy a sentarme aquí a tus pies, y aquí estaré aferrado a tus sandalias, y seguiré esperando con paciencia por ti.
¡Sean bendecidos!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

miércoles, 2 de junio de 2010

La Sangre de la Esperanza!

Soy una nueva creación, y yo lo sé porque la Biblia me enseña que la sangre de Jesús fue derramada para el perdón de mis pecados y porque le he dado a él la bienvenida en mi vida como mi Señor y Salvador, todas mis miserias, toda la inmundicia en mi vida es lavada y puedo empezar de nuevo, con una vida limpia.
Pero, ¿cómo es que esto realmente funciona?, ¿cómo puede una persona que ha estado viviendo una vida de inmoralidad, de corrupción, de libertinaje, decir de repente ‘estoy limpio’ y estar verdaderamente limpia?
En aras de la concisión, vamos a omitir algunos detalles, pero les exhortamos a encontrar una explicación más exhaustiva en las referencias bíblicas que hemos añadido.
Todo se inicia con el pecado de Adán y Eva y la necesidad de que un animal sea sacrificado para cubrir su desnudez (Génesis 3:21). Dios nos presenta a continuación, la única manera a través de la cual su ira hacia nosotros puede ser apaciguada, con el derramamiento de la sangre de un animal limpio el cual es presentado ante el altar, (Génesis 4:4) Abraham entendió el significado de esta necesidad e hizo muchos sacrificios para Dios, y lo mismo hizo Isaac y Jacob y sus descendientes.
Entonces Dios les dio la Pascua a los israelitas en Egipto, mediante la cual al pintar los marcos de sus puertas con la sangre de un limpio cordero de sacrificio, las vidas de sus primogénitos fueron protegidas cuando el ángel de la muerte pasó a través de Egipto matando a todos sus hijos y animales primogénitos. (Éxodo 11:01-12:30)
Luego, en el desierto Dios le dio a Moisés un modelo del tabernáculo que se habría de construir exactamente como mostrado, pues era una copia fiel de aquel tabernáculo más grande en el Reino de los Cielos. E hizo Dios un pacto con su pueblo, mediante el cual les presentó las leyes y los mandamientos, y el cual fue sellado por el derramamiento de sangre en el tabernáculo y sobre los pergaminos y en la gente, y sobre todos los artículos que se utilizarían para el altar y para el cumplimiento de ese pacto. Dios también le dio a Israel el Arca de la Alianza en cuya cubierta se rociaba la sangre del sacrificio por el perdón de los pecados. Todo esto se explica en detalle en las Escrituras, en Éxodo 24 y 25. Sin embargo, estos acuerdos fueron temporales y estos sacrificios era necesario repetirlos una y otra vez, y el Sumo Sacerdote debía presentar la sangre de la expiación, por él y por el pueblo que representaba. Una vez al año era esto llevado a cabo en el lugar más santo, donde estaba depositada el arca de la alianza.
Y llega Jesús, y a través de su ministerio, vemos cómo Él viene a cumplir la promesa de un nuevo pacto (Jeremías 31:31-34). Él se presenta a las naciones Santo en su bautismo (Mateo 3:16), (Marcos 1:10-11). Y Él fue traspasado por nuestras rebeliones (Isaías 53:5), (Juan 19:34).
El libro de Hebreos capítulos 7 al 10 nos da un informe completo y exhaustivo del cumplimiento de la Ley y el establecimiento del nuevo pacto. Jesús es ordenado sumo sacerdote y el se presenta a sí mismo ante Dios a través del templo en el cielo después de haber derramado su sangre en el calvario.
Una vez y para siempre Jesús se presenta ante el Padre cumpliendo así la exigencia de un sacrificio de sangre por el precio que debía ser pagado por el perdón de los pecados.
Cuando Jesús entregó su espíritu en la cruz, dentro del templo la cortina del lugar santísimo se rasgó en dos (Mateo 27:50-51). Ya No habría más necesidad de sacrificio. A partir de este momento Dios seria accesible a todo aquel que quisiera llegar a él a través de Jesús.
¡Qué bendición tan maravillosa, cuan hermoso regalo nos ha sido dado por medio del sacrificio de Jesucristo! Y cuan bello escenario ha sido montado por el Señor para el rescate de la humanidad.
"Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. ". (1 Pedro 1:18-19)
El sacrificio que Jesús hizo, él lo hizo para toda la humanidad "para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna". (John 3:16).
Esta es una maravillosa promesa de esperanza y redención. Podríamos tenerlo todo o podríamos no tienen nada en esta tierra, pero las cosas materiales son perecederas, y no tienen ningún valor cuando meditamos sobre la realidad humana.
Pero a través de Su Sangre, Jesús nos ha dado el regalo más grande, un regalo con el que puedes contar, un regalo el cual puedes llevar contigo como una bandera para siempre, la esperanza bendita, la gran expectación de la vida eterna.
Jesús es nuestra única esperanza, su sangre es la prenda en que somos vestidos al venir al altar frente al Padre, y el nos ve en la pureza de su hijo, y tenemos la vida eterna, hoy y para siempre.
Ven y reúnete con nosotros ante su altar, y permite que Su gracia sea una bendición en tu vida, y hazte dueño de la esperanza verdadera.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

martes, 1 de junio de 2010

La Historia que aun no ha sido contada!

Cada persona tiene una historia que contar, y al reflexionar sobre los salmos de David puedo volar a través de la vida de una persona que vivió momentos de paz y de guerra, de juicios, tribulaciones y gloria, un hombre cuya vida fue cuestionada por muchos hombres y retada por muchas circunstancias y quien surgió victorioso en todos los casos, un hombre que tenía grandes debilidades y defectos; deficiencias atadas a su grandeza y a su manera humilde y su fidelidad; un hombre pecador, el cual siempre comprendió su naturaleza y, sin embargo luchó por su redención y se ganó una lugar en el reino glorioso de Dios.
David era un hombre común con una pasión extraordinaria, y esta pasión le llevó por la vida. Y esta perseverancia está en el corazón de muchos hombres y mujeres que hoy caminan imperturbables, decididos a ser los siervos que Dios les ha llamado a ser, decididos a luchar por su lugar al lado del rey de reyes y por la Gloria de Dios.
Sin embargo, la historia nos da constancia de la caída de grandes hombres quienes permitieron que su historia fuese empañada por el mal y la oscuridad y el surgimiento de muchos otros quienes vestidos en la humildad y el amor de Cristo Jesus han traido hermosas sonrisas a nuestro creador.
Supongo que ya has notado que no estoy hablando de la historia que es escrita en la tierra por los hombres, sino de una que es mucho más importante, más trascendental, y la cual no llegamos a contar hasta que el último capítulo ha sido escrito, la cual determina cual será nuestro nuevo hogar cuando la vida en la carne llega a su fin, y nuestra nueva vida comienza.
Siempre he sido un amante de la historia, aunque creo que es injusta, Pues veo como esta trae a la luz la vida del hombre, pero solo de aquellos que, o bien lograron grandes hazañas, o causaron gran dolor, pero la historia de las personas incógnitas, las cuales nunca fueron notadas porque son ‘mediocres, sin importancia’ han desaparecido en los oscuros callejones de tiempo. Sin embargo, entre estas, hay verdaderas historias de amor, pasión, tristeza, sufrimiento, heroísmo, historias que les importa a aquellos que rodeaban a quienes las vivieron, y muchas de los cuales son contadas, a veces con alegría, a veces con orgullo, o con tristeza, de una generación a la siguiente.
Mas en el Reino de los cielos todas las historias son escritas. Y si yo he de ser un escriba, estaría pidiendo sentarme en la mesa donde estas historias son escritas, pues al ver las tantas vidas que me rodean hoy día, comprendo el dolor con el que la tinta dibujará las letras en muchas de esas paginas, y sé que una tristeza abrumadora me acogerá y muchas lágrimas serán derramadas mientras escribo acerca de las innumerabless vidas que se pierden en la oscuridad eterna. Pero también sé que tendré la bendición de escribir muchas palabras de triunfo, de gloria, de alegría y exaltacion, mientras escribo en estas páginas la historia de aquellos hombres y mujeres, que al igual que David, tuvieron debilidades y fracasos, y momentos de tristeza y desesperación , pero que a través de su vida trajeron gloria a Dios y se mantuvieron firmes y decididos contra toda oposición, extendiendo su mano a los enfermos y a los hambrientos, y a aquellos que estan en las cárceles, (Mateo 25:36) y predicando un evangelio limpio, no adulterado, el evangelio de la salvación a través de la sangre del cordero. (Hechos 1:8)
Sé que una labor como ésta sería remuneradora, satisfaciente, llena de emoción y de drama, de risas y alegrías, porque sé que habrá muchos que no llegaran a ver el Reino de los cielos, pero los pocos que lo harán, tendrán una impresionante historia que contar.
Por ahora, solo pido al Señor que me permita seguir siendo su siervo para las naciones, y que me permita continuar viviendo la alegría de ver la vida de los muchos que están siendo rescatados de las garras del infierno y traídos al reino de la luz, pues al hacer esto, puedo ser parte de la historia de muchos que están logrando la mayor victoria que cualquier hombre o mujer pueda alcanzar, la victoria de poder llegar a contar su historia al Cordero de Dios, al Príncipe de la Paz, a nuestro señor Jesucristo.
Espero que al leer las letras escritas en esta historia sean ustedes inspirados a re-trazar la dirección de sus propias historias, y estén dispuestos a tomar el camino angosto el camino que conduce a la salvación y al regazo del arquitecto de todas las cosas.
Porque no podemos reescribir nuestro pasado, pero siempre podemos escribir un nuevo final para nuestro futuro!

Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús